En los últimos años, el fútbol femenino platense fue creciendo a pasos agigantados y cada vez son más las mujeres que se reúnen para jugar un tradicional picado y pasar un buen rato entre ellas. Fue así que en 2015, un grupo de militantes decidieron llevar a cabo a la práctica y crearon Las Descamisadas Fútbol Club, con el objetivo de crear un espacio que represente sus ideales, sus banderas y sus luchas. Además, de ser campeonas en el torneo que participan tienen el orgullo de contar con el madrinazgo de la Madre de Plaza de Mayo, Taty Almeida.
“Nos entendemos militantes del campo nacional y popular, y elegimos el nombre con que Evita se refería con tanto amor a su pueblo. Nuestra casaca tiene los colores de la Juventud Peronista, el verde y el azul, y estampamos en el corazón la cara de nuestra guía espiritual, Evita”, cuenta la capitana Valeria Monetta en diálogo con Página/12.
El equipo lleva compitiendo cinco años ininterrumpidos y cada partido es una ocasión ideal para visibilizar cada uno de sus mensajes y sus luchas. "¡Higui libre!"; "¿Dónde está Johana Ramallo?”; “¿Dónde está Santiago Maldonado?” o “¡Evo es pueblo!"; fueron algunas de las banderas que desplegaron las futbolistas en la clásica foto en equipo en la previa de cada encuentro.
Durante todo este tipo, también comprendieron que patear una pelota significó ganar espacios que eran acaparados por varones. “Nos dimos cuenta que era un espacio de acumulación política, que muchos varones utilizan para ‘rosquear’ en ámbitos de militancia”, señaló Paula Guala. En ese sentido, le dijo a Página/12 que “hay que apropiarnos de determinadas prácticas para transformarlas en clave feminista. Así que el fútbol apareció como un nuevo espacio para disputar. Decidimos entrar sin pedir permiso”.
Así fue que Las Descamisadas eligieron a Taty Almeida como su madrina y durante el Encuentro Federal de Derechos Humanos que se realizó el año pasado en la Ex ESMA le entregaron la camiseta con la 9. Sin dudas fue un homenaje a su lucha y resistencia que fue inmediatamente aceptado por la referente y símbolo de los derechos humanos en nuestro país. “Mis queridas ahijadas, estoy fascinada. ¡Vivan las mujeres!", las arengó unos días más tarde y les envío un emotivo video con un solo mensaje: “Recuerden que lo más importante es competir”.
Sea cual sea el resultados, todos y todas saben que cuando les piden una foto, las jugadoras siempre posaran con sus dedos haciendo la clásica V. "Somos feministas, militantes en distintos frentes universitarios, secundarios, territoriales. Y esa convicción de 'en la cancha como en la vida' va totalmente de la mano con la lucha de las Madres y Abuelas, y con todo lo que sintetizan Evita y Cristina", refuerza Agustina Cara.
Con el correr de los años las jugadoras fueron mejorando cada una de sus habilidades y los conceptos técnicos. Actualmente cuentan con una directora técnica, Candela Vilches, quien se lesionó y pasó a dirigirlas, lo que significó un gran crecimiento para las integrantes de “Las Descas”.
El día de la obtención del campeonato, la organización les acercó el un cartel con la leyenda “¡Felicitaciones Campeones!", un souvenir que se daba todos los años. Sin embargo, las futbolistas, se adelantaron y habían llevado una letra A para pegarla sobre la E. “Son pequeños espacios que vamos ganando dentro de un deporte históricamente machista y desigual", manifestaron.
Las Descamisadas FC lo completan Ayelen Cussi, Rocío De Oliveira, Paula Beriay, Ariana Balzacca, Sofia Tiero, Trinidad Mazars, Rocio Pieruzzini Cid y Natalia Pepe. Y otras compañeras que las acompañaron desde el primer momento: Manuela Hoya, Luciana Morini, Daiana Zapata, Soledad Barrenechea, Florencia Gil, Florencia Beriay y Daniela Gonzalia.