La actualidad deportiva de Gimnasia parece haber quedado en un segundo plano y, tanto en la órbita del club como del fútbol argentino en general, se vive un clima de euforia. Es que el mejor futbolista de todos los tiempos, Diego Maradona, se transformó en el entrenador mens sana y conducirá al equipo tripero al menos por un año.
En este sentido, vale repasar todas las instancias que fueron entrelanzando los caminos de Diego y el Lobo, hasta culminar en un vínculo profesional como el que acaban de establecer.
Maradona se topó con Gimnasia en varias oportunidades, como técnico y jugador. La primera vez data del año 1977 cuando el Lobo se enfrentó a Argentinos Juniors por el torneo Metropolitano y el Diez pisó el bosque para disputar el encuentro que finalizó empatado en cero.
Volvió a oponerse a Gimnasia como jugador en los metropolitanos de los años 1978 y 1979. En ambas oportunidades el conjunto de Maradona venció al equipo tripero, una vez en 60 y 118 y otra en La Paternal.
Unos años más tarde, Maradona presenció un partido muy importante de Gimnasia en La Plata: fue en 1984, cuando el conjunto albiazul consiguió el ascenso a primera. En esa oportunidad Diego apareció en el bosque y recibió un presente por parte de la entonces comisión directiva del club.
Ya en la década del noventa, más precisamente en el año 1993, Diego y el Lobo volverían a verse cara a cara dentro del campo de juego, en Rosario. Gimnasia enfrentó Newell's y Maradona vestía la camiseta leprosa. El encuentro se disputó un 24 de noviembre y terminó 0 a 0.
Poco tiempo después, Gimnasia se topó nuevamente con Maradona pero Diego ya se encontraba tras la línea de cal. Corría el año 1994 y el Diez dirigía a Deportivo Mandiyú cuando los correntinos fueron al Juan Carmelo Zerillo por el torneo Apertura de ese año e igualaron otra vez en cero.
El historial de enfrentamientos de Maradona, como jugador, y el Lobo no había terminado. Cuando el ídolo argentino retomó la actividad como futbolista y volvió a vestir la 10, en 1995, escribió una nueva página durante el cruce disputado en el torneo Apertura de ese año entre Gimnasia y Boca. En esa ocasión el conjunto Xeneixe se llevó la victoria por 1 a 0.
Dos años después, Maradona participó de un partido que se jugó en el bosque en beneficio por la Cruz Roja, con un equipo formado por jugadores y personalidades de Gimnasia y otro por referentes de Estudiantes, sumados a refuerzos provenientes de diferentes clubes. En esa oportunidad, Diego jugó un tiempo para cada equipo.
Los caminos del Lobo y el astro argentinos volvieron a cruzarse este jueves y la historia de su relación sumará un nuevo capítulo, una nueva aventura que emprenderán juntos, enfrentando un duro desafío: intentar escaparle al descenso. Diego y Gimnasia ya empezaron a escribir otra historia.