En la Argentina un futbolista es más que un deportista profesional, como si eso fuera poca cosa. Acá aseguramos tener a uno que es D10s y a su vez nos jactamos de que con la camiseta del Barcelona y de nuestro país juega un ser extraterrestre. Así lo vive el futbolero, y el que no lo es, en la mayoría de los casos lo termina aceptando y cae en las interminables discusiones sobre quién es el mejor de todos los tiempos, o si tal o cual tiene condiciones para jugar en Primera División, entre otras.
Pero…¿qué pasa con los que no llegan?¿Con esos de los que nunca se habló demasiado?¿Y con los que pasaron más de 20 años siendo profesionales del fútbol, y hoy no encuentran su lugar en la sociedad? Hay muchas respuestas para estas preguntas. Una de ellas es que la eligen dar Pablo Lugüercio y Raúl Salas, la cual queda representada claramente en el “Método Wake Up”.
“Nos gusta pensar a Wake Up como un acompañamiento para los y las futbolistas. Un proceso que se puede dividir en tres etapas, por llamarlo de alguna manera”, comienza diciendo Salas -Licenciado en Trabajo Social y actual Coach del plantel de fútbol profesional de Estudiantes-, a 0221.com.ar, al explicar las bases de este ambicioso emprendimiento. “La primera etapa es el momento en el que jugador/a está en el proceso de formación y hasta firmar, o no, el primer contrato. Ya la segunda, es cuando se vuelven profesionales, y se trabaja para aprender a permanecer en ese escalafón, lidiando con los conflictos que en ese contexto se generan, tratando de encontrar la mejor manera de abordarlos. Por último, la tercera etapa tiene que ver con el cierre de la carrera, y en donde se busca poder hacer que el ‘día después’ sea un día más”, agrega Raúl detallando el espíritu principal del proyecto.
Lo contado anteriormente es el fruto de una idea que tuvo Pablo Lugüercio, hace unos cuatro años atrás, cuando regresó al Pincha para afrontar el último tramo de su carrera. Fue en una de las charlas con Salas, que ambos encontraron la forma justa de amalgamar la experiencia como futbolista del Payasito con los conocimientos académicos de Raúl, todo esto con el objetivo de potenciar en todos sus aspectos al jugador de fútbol.
“Después de haber jugado 18 años a este deporte, creo que puedo trabajar dentro de este ambiente, aunque hoy no mire mucho fútbol y no conozca a los jugadores”, cuenta Lugüercio, mientras recorre y muestra a 0221.com.ar, las instalaciones de las oficinas de Wake Up, ubicadas en Camino Centenario entre 509 y 510. “Nuestra idea es acompañar el desarrollo de los futbolistas y mejorar su calidad de vida, mientras juega y también para el día en que deje de hacerlo”, agregá el ex delantero albirrojo.

Hoy en día, tanto Pablo como Raúl desarrollan este tipo de trabajo dentro de Estudiantes con muchos de los y las jugadoras del club. Sin embargo, sus ganas y seriedad para llevar adelante este proyecto hicieron que trascienda las fronteras del Pincha. “Nuestro objetivo es implementar el ‘Método Wake Up’ en cada club del fútbol argentino. Esta formación que proponemos, ya cuenta con el acompañamiento de Futbolistas Agremiados y la Fundación del Futbolista, la cual nos certifica y homologará los cursos que dictamos específicamente para jugadores profesionales, que quieren el día después acompañar a otros futbolistas”, describe orgulloso Lugüercio.

La finalidad principal de esta formación, es crear la figura del Asesor Deportivo en principio en todas las instituciones de Primera División. Su función se basaría en el lo explicado anteriormente y esto generaría una fuente más de trabajo para los jugadores que se hayan retirado de su actividad profesional, y quieran seguir vinculados al mundo del fútbol. “Vos pensá que el futbolista está desde los 6 años, a veces, jugando al fútbol, adquiriendo conocimientos y experiencias durante más de 30 años. Es por eso que con esto, la idea es darles una herramienta para que vuelquen todo eso en una teoría, y a partir de ahí en una nueva práctica”, abunda en la explicación Raúl Salas, valorando mucho las vivencias que tienen los jugadores que se desempeñaron en un cierto nivel de competencia.
Esta capacitación y acompañamiento que brinda Wake Up, está a cargo de más de 12 profesionales, los cuales pertenecen algunos al área de salud y otros abocados a lo estrictamente pedagógico, ya que la educación en todas las etapas de este proyecto es una herramienta fundamental. Aunque Pablo Lugüercio y Raúl Salas se centran principalmente en trabajar junto a jugadoras y jugadores de fútbol, cabe destacar que el espacio está abierto para todo tipo de deportistas y figuras allegadas al mundo del deporte.

Los cursos pueden realizarse a distancia y la manera de transitarlos son muy propias de cada uno de los y las deportistas. Si bien no hay límites de edad, los creadores de esta iniciativa aseguran que a partir de los 13, 14 y 15 años es un momento ideal para que el jugador de fútbol se sume a este proceso de acompañamiento. “Nos pasa que muchos representantes acercan a sus jugadores a Wake Up, y que eso suceda es lo mejor que nos puede pasar. Es momento de que se den cuenta de que darle estas herramientas a los futbolistas, es a veces mejor que cinco pares de zapatillas o diez pares de botines”, asegura el Payasito, rescatando lo mejor de la figura del representante y destacando su importancia en la vida del jugador.

Esta idea que surgió hace 4 años en una charla entre el Payasito y Raúl, ya dejó de ser un sueño para transformarse en realidad. Es algo que propone cambiar la vida del futbolista de una manera inclusiva y pedagógica, ayudándolo a mantenerse en ese pedestal en el que los argentinos ponemos al jugador de fútbol profesional, pero con el principal objetivo de que al momento de bajarse haya un camino seguro para seguir.