El envión anímico que significó la llegada de Diego Maradona no le alcanza a Gimnasia. Pese a que presionó, buscó y hasta por momentos asfixió a un River alternativo, terminó perdiendo por 2 a 0 en el Bosque. Pese a la caravana que acompañó al plantel hasta el estadio y la fiesta que se vivió en el Juan Carmelo Zerillo, no se le dan los resultados al Lobo y la hinchada tripera explotó contra la dirigencia del club mens sana. Es que la situación parece irremontable.
Los 11 que dispuso Diego salieron con buena actitud. Para este encuentro, el Diez dispuso tres variantes obligadas: Matías Melluso y José Paradela ingresaron por los lesionados Lucas Licht y Franco Mussis, mientras que Brahian Alemán estuvo por el expulsado Matías García. Así, con un claro 4-1-4-1 los primeros minutos se jugaron en el campo millonario.
Acompañado por una multitud, el equipo del Diez salió a presionar bien alto y fue superior al conjunto de Marcelo Gallardo desde el despliegue y, con la precisión en la pegada de Ayala y Alemán, se empezó a acercar con cierta asiduidad hasta el arco de Bologna. Pero el arquero del club de Núñez -de gran actuación- y la poca claridad en la definición le impidieron al Lobo ponerse al frente en el arranque del encuentro.
Pero el dominio del elenco albiazul se terminó a los 20 minutos del primer tiempo, cuando llegó el primer gol de River. Scocco pivoteó y entró solo, no lo advirtió la defensa del Lobo. La pelota le quedó a Carrascal, que sacó un remate cruzado ante la marca de Paradella y le rompió el arco a Alexis Martín Arias. Fue la primera jugada asociada de River.
Gimnasia no se quedó dormido, pero comenzó a darse un fluido ida y vuelta. Los dirigidos por el Diez tuvieron algunas opciones de pelota parada y Tijanovich desperdició un increíble mano a mano con Bologna, pero no lograban lastimar al millonario. “La pucha”, dijo Diego, ante el festejo ahogado. A los 37 se lo perdió de nuevo Tijanovich tras un tiro libre ejecutado por Alemán. Entró solo y el cabezazo se fue desviado.
Pese a que avanzaba, el equipo de Maradona daba ventajas atrás. A los 42 el arquero de River volvió a hacerse enorme en 60 y 118. Guanini se elevó y cabeceó tras un tiro de esquina y el golero respondió de manera espectacular, evitando una chance clara para el local.
En el segundo tiempo, Gimnasia fue a buscar los tres puntos con gran intensidad. Le costó unos minutos acomodarse, pero una vez que hizo pie fue acumulando méritos para quebrar la resistencia de Bologna. Alemán, con un remate desviado; Ayala, con un buen disparo que el arquero visitante sacó al córner; y Guanini, con un cabezazo que se fue cerca, se sucedieron como protagonistas de las acciones de riesgo en favor de los de Diego Maradona.
Y, como había sucedido en la etapa anterior, River volvió a pegar cuando la pasaba mal. Gimnasia lo acorralaba, Diego enloquecía, pero no se le daba al Lobo. A los 28 Scocco aprovechó un rebote, quedó mano a mano con Arias y marcó el 2 a 0. Ahí terminó la historia.
Enfurecida, la hinchada tripera estalló contra la dirigencia, a quien le recriminó el mal momento del equipo. Mientras en las tribunas seguían los cánticos contra las autoridades mens sana, River jugaba cómodo y hasta podría haber logrado la goleada. Pero lo perdonó.
Ya en los últimos minutos el Lobo tuve la chance de descontar, pero volvió a aparecer Bologna, que blindó el arco millonario.
De esta manera, el equipo albiazul sumó su séptima derrota consecutiva -la tercera desde la llegada de Diego-, tiene apenas un punto -el empate con Lanús en la jornada inicial del campeonato- y se hunde en la tabla de promedios para el descenso a la Primera Nacional.
En la próxima fecha de la Superliga, la novena, Gimnasia visitará el próximo sábado a las 13.15 a Godoy Cruz en Mendoza.