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Un platense engaño a Gendarmería y logró pasar una mega carga de cocaína

El chofer de un camión llevaba 408 kilos de cocaína escondidos entre tomates podridos y grasa de litio. La carga fue secuestrada en Santiago del Estero luego de haber pasado un control en Salta y el conductor fue detenido.

Según la ministra de Seguridad Patricia Bullrich se trata de "uno de los golpes más grandes al tráfico de cocaína". Los gendarmes esperaron al camión en El Naranjo, departamento de Rosario de la Frontera (al noroeste de Salta), y lo pararon esperando hacer un gran decomiso. Un dato de "inteligencia" indicaba que el automóvil, conducido por un chofer platense, había salido cargado con cocaína de Colonia Santa Rosa, en Orán, rumbo a la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo los Gendarmes no pudieron encabezar el operativo que esperaban: los perros antinarcóticos no marcaron nada y el camión debió seguir de largo. Una vez rechequeados los indicios, el juez federal de Orán Gustavo Montoya ordenó que vuelvan a interceptarlo para revisarlo. Finalmente el camión Mercedes Benz con acoplado fue demorado por segunda vez en Santiago del Estero. Lo detuvieron en una estación de peaje de la ruta nacional 34, cerca de la localidad de Fernández y a 48 kilómetros de la capital provincial.

Ahí descubrieron que efectivamente llevaba 408 kilos de cocaína boliviana, distribuida en 16 cajones y 389 ladrillos. Según fuentes oficiales, .en Salta los perros fallaron porque la organización había tomado recaudos para desorientarlos: habían rodeado las cajas de carga con cajones de tomates podridos, y encima del contenido ilegal habían colocado también grasa de litio. "Estas dos cosas hicieron que el olfato de los perros antidrogas fallara", explicaron a Clarín fuentes del caso.

La presunta organización también había envuelto los cajones con cocaína en papel aluminio, para eludir los escáneres. El chofer del camión -platense- viajaba con 100 mil pesos en efectivo, listos para una coima en caso de ser descubierto. En su casa de la capital bonaerense la Justicia secuestró casi tres millones de pesos y 40 mil dólares.

Gendarmería detuvo además a un empresario frutihortícola de Colonia Santa Rosa (Salta) señalado como líder de la banda. Identificado como Jesús "Tito" Navarro, cayó junto a su esposa en la provincia de Santa Fe, en pleno viaje hacia Buenos Aires. Estaba siendo investigado hace más de un año y la Justicia fue siguiendo su pista, que finalmente llevó al dato del camión con tomates.

"Al momento de su arresto, (Navarro) tenía una bolsa con más de 20 llaves de vehículos, cerca de 110 mil pesos y 2.700 dólares", informaron los voceros. En Colonia Santa Rosa -donde el acusado tenía tres invernaderos de cultivo de tomates y hortalizas-, los investigadores ubicaron un domicilio de acopio donde se secuestraron dos máquinas de contar dinero, teléfonos satelitales y dos camionetas, una de ellas con un compartimento secreto en el que se habían guardado 84.000 dólares.

La principal tesis de la Justicia es que el destino final de la droga era Europa. La organización detenida luego del decomiso de los 408 kilos de cocaína se encargaba de toda la logística interna y de importar la droga desde Bolivia, pero la última fase estaría a cargo de otra banda. El expediente había iniciado hace un año y ocho meses por orden del Juzgado Federal de Orán, subrogado por Gustavo Montoya, que estableció que los narcotraficantes tenían asiento en la localidad salteña de Colonia Santa Rosa.

Para ello, personal de Gendarmería intervino más de 70 líneas telefónicas y 10 direcciones de correo electrónico. Y determinó que durante la tarde del martes iba a producirse un traslado de cocaína de Salta a la provincia de Buenos Aires.

El chofer de un camión llevaba 408 kilos de cocaína escondidos entre tomates podridos y grasa de litio. La carga fue secuestrada en Santiago del Estero luego de haber pasado un control en Salta y el conductor fue detenido.

12 de septiembre de 2019

Según la ministra de Seguridad Patricia Bullrich se trata de "uno de los golpes más grandes al tráfico de cocaína". Los gendarmes esperaron al camión en El Naranjo, departamento de Rosario de la Frontera (al noroeste de Salta), y lo pararon esperando hacer un gran decomiso. Un dato de "inteligencia" indicaba que el automóvil, conducido por un chofer platense, había salido cargado con cocaína de Colonia Santa Rosa, en Orán, rumbo a la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo los Gendarmes no pudieron encabezar el operativo que esperaban: los perros antinarcóticos no marcaron nada y el camión debió seguir de largo. Una vez rechequeados los indicios, el juez federal de Orán Gustavo Montoya ordenó que vuelvan a interceptarlo para revisarlo. Finalmente el camión Mercedes Benz con acoplado fue demorado por segunda vez en Santiago del Estero. Lo detuvieron en una estación de peaje de la ruta nacional 34, cerca de la localidad de Fernández y a 48 kilómetros de la capital provincial.

Ahí descubrieron que efectivamente llevaba 408 kilos de cocaína boliviana, distribuida en 16 cajones y 389 ladrillos. Según fuentes oficiales, .en Salta los perros fallaron porque la organización había tomado recaudos para desorientarlos: habían rodeado las cajas de carga con cajones de tomates podridos, y encima del contenido ilegal habían colocado también grasa de litio. "Estas dos cosas hicieron que el olfato de los perros antidrogas fallara", explicaron a Clarín fuentes del caso.

La presunta organización también había envuelto los cajones con cocaína en papel aluminio, para eludir los escáneres. El chofer del camión -platense- viajaba con 100 mil pesos en efectivo, listos para una coima en caso de ser descubierto. En su casa de la capital bonaerense la Justicia secuestró casi tres millones de pesos y 40 mil dólares.

Gendarmería detuvo además a un empresario frutihortícola de Colonia Santa Rosa (Salta) señalado como líder de la banda. Identificado como Jesús "Tito" Navarro, cayó junto a su esposa en la provincia de Santa Fe, en pleno viaje hacia Buenos Aires. Estaba siendo investigado hace más de un año y la Justicia fue siguiendo su pista, que finalmente llevó al dato del camión con tomates.

"Al momento de su arresto, (Navarro) tenía una bolsa con más de 20 llaves de vehículos, cerca de 110 mil pesos y 2.700 dólares", informaron los voceros. En Colonia Santa Rosa -donde el acusado tenía tres invernaderos de cultivo de tomates y hortalizas-, los investigadores ubicaron un domicilio de acopio donde se secuestraron dos máquinas de contar dinero, teléfonos satelitales y dos camionetas, una de ellas con un compartimento secreto en el que se habían guardado 84.000 dólares.

La principal tesis de la Justicia es que el destino final de la droga era Europa. La organización detenida luego del decomiso de los 408 kilos de cocaína se encargaba de toda la logística interna y de importar la droga desde Bolivia, pero la última fase estaría a cargo de otra banda. El expediente había iniciado hace un año y ocho meses por orden del Juzgado Federal de Orán, subrogado por Gustavo Montoya, que estableció que los narcotraficantes tenían asiento en la localidad salteña de Colonia Santa Rosa.

Para ello, personal de Gendarmería intervino más de 70 líneas telefónicas y 10 direcciones de correo electrónico. Y determinó que durante la tarde del martes iba a producirse un traslado de cocaína de Salta a la provincia de Buenos Aires.

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El chofer de un camión llevaba 408 kilos de cocaína escondidos entre tomates podridos y grasa de litio. La carga fue secuestrada en Santiago del Estero luego de haber pasado un control en Salta y el conductor fue detenido.