¿Por qué el Encuentro Nacional de Mujeres debería ser plurinacional y con las disidencias? | 0221
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¿Por qué el Encuentro Nacional de Mujeres debería ser plurinacional y con las disidencias?
12, 13 Y 14 DE OCTUBRE

¿Por qué el Encuentro Nacional de Mujeres debería ser plurinacional y con las disidencias?

El megaevento de tres días que este año será en La Plata llega con múltiples interrogantes y un fuerte debate en torno al nombre. 0221.com.ar habló con una de las integrantes de la campaña "Somos Plurinacional", que con murales y actividades culturales pretende "cambiar la identidad del Encuentro".

31 de agosto de 2019

Es el evento feminista más concurrido de la historia del país. De hecho es el único así en toda América Latina. Tuvo su origen en 1985, cuando un grupo de mujeres argentinas participó en la Clausura de la Década de la Mujer en Kenia, África. Al regresar, pensaron en la necesidad de autoconvocarse para tratar la problemática específica de las mujeres en nuestro país y así, en 1986, empezaron los encuentros, que cada año son más masivos y exitosos: el primero reunió cerca de mil personas y el último, llevado a cabo el 2018 en Trelew (Chubut), congregó a más de 60 mil.

El Encuentro es "autoconvocado, horizontal, federal, autofinanciado, plural y profundamente democrático": cada año mujeres y disidencias -lesbianas, travestis, transexuales, bisexuales, personas no binarias e intersex, entre otras- se encuentran en una ciudad e intercambian experiencias comunes, convirtiendo "problemas que parecían individuales en un problema de todas". Y aunque desde hacía tiempo estaba el debate sobre la mesa, recién en 2018 se puso formalmente en discusión el nombre del Encuentro, planteando la necesidad de integrar a las mujeres de los Pueblos Originarios y a las identidades sexuales disidentes. Se trata de un debate que todavía está sin saldar en la Comisión Organizadora local, y que trabó hasta el momento ciertas gestiones.

En diálogo con 0221.com.ar, una de las integrantes de la campaña #SomosPlurinacional, Julia Varela, explicó los argumentos a favor del cambio de nombre y defendió la postura de gran parte de las organizaciones políticas de izquierda y personas autoconvocadas que aun participan de la Comisión Organizadora. La campaña, que nació a nivel local y se transforma a nivel regional, nacional y eventualmente internacional, "pretende aglutinar a la mayor cantidad de organizaciones, compañeras y compañeres, que piensen o consideren que el Encuentro Nacional de Mujeres tiene que estar a la altura de la historia y de las coyunturas sociopolíticas".

Según las integrantes de #SomosPlurinacional, "para poder ser permeable a las discusiones que los feminismos nos estamos dando, tienen que poder cambiar su identidad. Porque no es solamente cambiar el nombre, sino cambiar la identidad general del Encuentro. Y dejar de invisibilizar a las disidencias sexuales, a lesbianas, travestis y trans, a las bisexuales y no binaries entre otras identidades". Al mismo tiempo, proponen incluir a los pueblos originarios reconociendo que Argentina "tiene una historia preexistente, donde hay más de 36 naciones que fueron invisibilizadas por la occidentalización y el genocidio. Nos tenemos que poder reconocer plurinacionales", afirmó.

En ese sentido sostienen una máxima feminista: lo que no se nombra no existe. "Por eso es necesario dar ese salto cualitativo en la identidad y decir que el Encuentro va más allá de un encuentro de mujeres, donde esta identidad de mujer con vagina engloba todo. Queremos decir que hay un montón de identidades y discusiones que están por detrás de eso, y que están siendo  invisibilizadas. Desde el cambio de nombre e identidad podríamos reconocernos en la pluralidad", explicó Varela.

El 34° encuentro que se realizará en La Plata será sin dudas el más concurrido de la historia: con el feminismo en auge y un debate ya instalado en la política nacional por la legalización del aborto, mujeres y disidencias de todo el país viajarán hasta nuestra ciudad, que se encuentra en un punto geográfico estratégico y con ciudades cercanas, como Capital Federal, Berisso, Ensenada, Berazategui y Quilmes, que también servirán para alojar a las asistentes. La última vez que el Encuentro fue en La Plata fue en el año 2001: asistieron alrededor de 15 mil mujeres. En Trelew, el año pasado, se estima que marcharon más de 60 mil personas, por lo que este año se espera una convocatoria que supere las 100 mil.

En palabras de Varela, "el Encuentro de Mujeres es uno de los procesos de formación política más grande de AL, entonces deberíamos poder estar a la altura y gestar un espacio que contemple las demandas colectivas. Hay un amplio sector de esta sociedad que está demandando reconocimiento, ¿por qué no vamos a habilitar esa demanda? El año pasado solo hubo 73 talleres, este año se propusieron 105. Hubo un montón de discusiones y planteos, compañeras y compañeres que se sintieron interpeladas y quisieron aportar desde estos nuevos espacios de discusión. ¿Por qué no vamos a habilitar estos nuevos espacios? ¿Solo porque cuesta organizarlos? Si fuésemos más y se habilitaran los espacios, tal vez sería menos trabajo. Pero eso es lo que no está pasando", explicó.

HERMETISMO

En Trelew, en la previa el Encuentro N° 33, el debate por la inclusión de los pueblos originarios -y por ende la necesidad de llamarse "plurinacional"- ya se había dado en la Comisión Organizadora, un espacio históricamente ocupado por mujeres del Partido Comunista Revolucionario (PCR). De hecho, durante la apertura, un grupo de mujeres indígenas había intentado tomar el micrófono para hablar, pero fueron corridas del escenario en lo que constituyó una escena bastante lamentable. Como dijo Claudia Korol en una nota de Página 12, "la Comisión Organizadora del Encuentro de Trelew no tuvo la sensibilidad y la radicalidad para llevar al plenario final las propuestas que venían de gran cantidad de talleres, para ampliar el modo de nombrarnos llamándonos plurinacionales". Este año, en una ciudad capital cuya Gobernación se yergue arriba de un cementerio querandí, la historia vuelve a ser la misma

Después de varios meses de plenarias que comenzaron en noviembre del año pasado, y con la discusión invariablemente trabada en el nombre, las comisiones -de Comunicación, Seguridad, Cultural, Contenidos, Logística entre otras- de la CO quedaron "vaciadas". El 1 de junio hubo una convocatoria pública, masiva y general a estas comisiones de trabajo, pero "un sector de la organización decidió no participar en aquellas donde no había acuerdo". La comisión de Comunicación fue una, la de Cultura también. "Esos espacios quedaron vaciados de participación", apunta Varela, "y no solamente eso sino que al mismo tiempo estos sectores -Patria Grande, el PCR y el PJ- decidieron iniciar procesos de trabajo".

"Entonces, por ejemplo, en la comisión de Comunicación no habíamos podido saldar ciertos debates sobre cómo íbamos a convocar a este 34 Encuentro -una de las mayores cosas que nos preocupaba-, pero las compañeras vaciaron ese espacio y al mismo tiempo obtuvieron, desde la Comisión Organizadora de Trelew, las claves de las redes sociales, la página web, y un montón de información para llevar adelante la comunicación, entre comillas, oficial del evento. Así las comisiones dejaron de existir, la comunicación que se arroga oficial se está llevando adelante sin un amplio sector que estaba intentando dar la discusión para dar un salto cualitativo en la identidad del Encuentro", expresó Varela.

Estos desacuerdos, además, se dan en un marco de transodio y violencia contra personas travestis por parte de las mujeres que se arrogan de la Comisión Organizadora "oficial" (algo que no existe, ya que la CO son todas las personas que participan de la organización del Encuentro). "En una de las reuniones de la comisión de Comunicación, un grupo de compañeras se levantó y se fue del espacio al grito de "el encuentro es de mujeres y no de hombres" haciendo referencia a todas las compañeras trans travestis que estaban siendo parte de la comisión. Ahí está la dificultad, la violencia, el transodio y el biologicismo recalcitrante de los discursos de las compañeras, y eso es lo que estamos discutiendo", advirtió la comunicadora.

En ese contexto, hay decisiones que no se pueden tomar porque no circula la información. Una, por ejemplo, es qué se hace con el cuidado y el autocuidado de las mujeres y disidencias sexuales que participarán del Encuentro. "No tenemos información más allá de los rumores que plantean desde esta oficialidad del Encuentro, por ejemplo no sabemos dónde va a ser la apertura, si en el Estadio Único a cinco kilómetros del centro de la ciudad; en el Hipódromo, en Plaza Moreno", planteó Varela.

Partiendo de ese punto hay muchas preguntas que se abren. "¿Qué vamos a hacer con cientos de miles de personas que van a venir a la ciudad a compartir tres días de Encuentro? ¿Cómo funcionarán los colectivos? ¿Dónde van a funcionar los talleres? ¿Cuán lejos queda la apertura del Encuentro de los talleres de una facultad? ¿Cómo va a ser la marcha en una ciudad tremendamente militarizada y con operativos policiales a diario que reprimen y persiguen a los sectores populares? ¿De qué manera nos vamos a organizar para poder garantizar seguridad para todas y todes les que vengan y habiten la ciudad en octubre?", enumeró la activista de #SomosPlurinacional. Casi la mayoría de estos interrogantes, a poco más de un mes del Encuentro, siguen sin respuesta.

¿QUÉ LLEGA A LA CIUDAD?

La columna vertebral de los Encuentros son sus talleres. En Trelew hubo 73 talleres con temáticas como "Mujeres y sexualidades", "Mujeres y activismo lésbico", "Mujeres y Ciencia y Tecnología", "Mujeres y estrategias para el aborto", "Mujeres y aborto", "Mujeres y relación con su cuerpo", "Mujeres y sindicalismo", "Mujeres y familia", "Mujeres, salud y terapias alternativas", "Mujeres y fútbol", "Mujeres de pueblos originarios", "Mujeres y maternidades" y "Mujeres y estudios de género", entre otras. Estos talleres son gratuitos, libres y abiertos para todas aquellas que deseen participar. Se realizan de modo simultáneo en distintas escuelas públicas y tienen una o varias moderadoras, que anotan los nombres de quienes quieran hacer intervenciones y se ocupan de dar la palabra. Como el Encuentro dura tres días, el primero se realizan tres horas de taller a la tarde, el segundo otras tres a la mañana y por último, a la tarde, se cierra con otras tres horas de conclusiones, que luego se plasman en la página oficial del evento.

Así, las ciudades que son sedes del Encuentro generan "espacios de confianza" para que las mujeres, niñas y adolescentes puedan contar experiencias y reflexiones en un ambiente de acompañamiento. Familiares de mujeres desaparecidas víctimas de trata, madres de víctimas de gatillo fácil, mujeres sobrevivientes de abuso sexual, docentes, activistas cannábicas y LGBTIQ+, trabajadoras estatales, académicas, médicas, obreras, empleadas domésticas y amas de casa: todas estas historias de vida y perspectivas del mundo pueden entrelazarse, conocerse y emprender nuevos caminos a partir de un Encuentro, tal como lo vienen demostrando los últimos 33. 

Los talleres del encuentro se realizan en escuelas públicas o Universidades, que son en realidad la superestructura del evento: las miles y miles de mujeres que viajan desde distintos puntos del país también se alojan en esos establecimientos, con bolsas de dormir y una muda corta para dos o tres días. Aun así, los colegios no suelen dar abasto y los hoteles, hostels y hasta casas particulares terminan siendo solicitados: el año pasado en Trelew, a un mes del Encuentro, la capacidad hotelera ya estaba explotada. Además de los talleres, que ordenan y delimitan todo el Encuentro, las ciudades suelen coparse de feriantes tanto locales como del resto del país. La Comisión Organizadora de cada ciudad elige una plaza -que suele ser grande y céntrica- como punto de encuentro, y allí despliegan su arte y sus producciones los y las feriantes que quieran hacerlo. 

La cámara de Diputados bonaerense junto a la secretaría de Derechos Humanos declararon de interés provincial el Encuentro y la convocatoria, realizada por el sector que maneja las redes "oficiales" del Encuentro, ya está hecha: se trata de un aporte solidario de $200 que no es obligatorio para asistir a los talleres y las actividades del encuentro, pero se supone que se destinará a garantizar su realización. Además, las y los platenses que lo deseen pueden alojar participantes en sus casas coordinando a través de Facebook.

En el camino hacia un Encuentro plurinacional y de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, no binaries e intersex, reconocidas activistas nacionales como Marlene Wayar, Susy Shock, Florencia Guimaraes, Daniela Ruiz, Alba Rueda entre otras, ya dieron su apoyo a la iniciativa #SomosPlurinacional. También lo hicieron teóricas y feministas reconocidas internacionalmente, como Judith Butler Ángela Davis, y cientos de artistas locales con flyers y convocatorias a un Encuentro inclusivo, diverso y heterogéneo. Por eso, a pesar del quiebre en la CO y de las gestiones de un sector a espaldas de cientos de participantes, se estima que este sea el Encuentro con más convocatoria y más politizado de la historia. La demanda por el aborto legal y el reconocimiento de derechos de otras identidades de género disidentes viene ganando terreno, y tarde o temprano se cristalizará entre las diagonales -territorio Querandí-, en el evento feminista más esperado del año.

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El megaevento de tres días que este año será en La Plata llega con múltiples interrogantes y un fuerte debate en torno al nombre. 0221.com.ar habló con una de las integrantes de la campaña "Somos Plurinacional", que con murales y actividades culturales pretende "cambiar la identidad del Encuentro".
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¿Por qué el Encuentro Nacional de Mujeres debería ser plurinacional y con las disidencias?

El megaevento de tres días que este año será en La Plata llega con múltiples interrogantes y un fuerte debate en torno al nombre. 0221.com.ar habló con una de las integrantes de la campaña "Somos Plurinacional", que con murales y actividades culturales pretende "cambiar la identidad del Encuentro".
¿Por qué el Encuentro Nacional de Mujeres debería ser plurinacional y con las disidencias?

Es el evento feminista más concurrido de la historia del país. De hecho es el único así en toda América Latina. Tuvo su origen en 1985, cuando un grupo de mujeres argentinas participó en la Clausura de la Década de la Mujer en Kenia, África. Al regresar, pensaron en la necesidad de autoconvocarse para tratar la problemática específica de las mujeres en nuestro país y así, en 1986, empezaron los encuentros, que cada año son más masivos y exitosos: el primero reunió cerca de mil personas y el último, llevado a cabo el 2018 en Trelew (Chubut), congregó a más de 60 mil.

El Encuentro es "autoconvocado, horizontal, federal, autofinanciado, plural y profundamente democrático": cada año mujeres y disidencias -lesbianas, travestis, transexuales, bisexuales, personas no binarias e intersex, entre otras- se encuentran en una ciudad e intercambian experiencias comunes, convirtiendo "problemas que parecían individuales en un problema de todas". Y aunque desde hacía tiempo estaba el debate sobre la mesa, recién en 2018 se puso formalmente en discusión el nombre del Encuentro, planteando la necesidad de integrar a las mujeres de los Pueblos Originarios y a las identidades sexuales disidentes. Se trata de un debate que todavía está sin saldar en la Comisión Organizadora local, y que trabó hasta el momento ciertas gestiones.

En diálogo con 0221.com.ar, una de las integrantes de la campaña #SomosPlurinacional, Julia Varela, explicó los argumentos a favor del cambio de nombre y defendió la postura de gran parte de las organizaciones políticas de izquierda y personas autoconvocadas que aun participan de la Comisión Organizadora. La campaña, que nació a nivel local y se transforma a nivel regional, nacional y eventualmente internacional, "pretende aglutinar a la mayor cantidad de organizaciones, compañeras y compañeres, que piensen o consideren que el Encuentro Nacional de Mujeres tiene que estar a la altura de la historia y de las coyunturas sociopolíticas".

Según las integrantes de #SomosPlurinacional, "para poder ser permeable a las discusiones que los feminismos nos estamos dando, tienen que poder cambiar su identidad. Porque no es solamente cambiar el nombre, sino cambiar la identidad general del Encuentro. Y dejar de invisibilizar a las disidencias sexuales, a lesbianas, travestis y trans, a las bisexuales y no binaries entre otras identidades". Al mismo tiempo, proponen incluir a los pueblos originarios reconociendo que Argentina "tiene una historia preexistente, donde hay más de 36 naciones que fueron invisibilizadas por la occidentalización y el genocidio. Nos tenemos que poder reconocer plurinacionales", afirmó.

En ese sentido sostienen una máxima feminista: lo que no se nombra no existe. "Por eso es necesario dar ese salto cualitativo en la identidad y decir que el Encuentro va más allá de un encuentro de mujeres, donde esta identidad de mujer con vagina engloba todo. Queremos decir que hay un montón de identidades y discusiones que están por detrás de eso, y que están siendo  invisibilizadas. Desde el cambio de nombre e identidad podríamos reconocernos en la pluralidad", explicó Varela.

El 34° encuentro que se realizará en La Plata será sin dudas el más concurrido de la historia: con el feminismo en auge y un debate ya instalado en la política nacional por la legalización del aborto, mujeres y disidencias de todo el país viajarán hasta nuestra ciudad, que se encuentra en un punto geográfico estratégico y con ciudades cercanas, como Capital Federal, Berisso, Ensenada, Berazategui y Quilmes, que también servirán para alojar a las asistentes. La última vez que el Encuentro fue en La Plata fue en el año 2001: asistieron alrededor de 15 mil mujeres. En Trelew, el año pasado, se estima que marcharon más de 60 mil personas, por lo que este año se espera una convocatoria que supere las 100 mil.

En palabras de Varela, "el Encuentro de Mujeres es uno de los procesos de formación política más grande de AL, entonces deberíamos poder estar a la altura y gestar un espacio que contemple las demandas colectivas. Hay un amplio sector de esta sociedad que está demandando reconocimiento, ¿por qué no vamos a habilitar esa demanda? El año pasado solo hubo 73 talleres, este año se propusieron 105. Hubo un montón de discusiones y planteos, compañeras y compañeres que se sintieron interpeladas y quisieron aportar desde estos nuevos espacios de discusión. ¿Por qué no vamos a habilitar estos nuevos espacios? ¿Solo porque cuesta organizarlos? Si fuésemos más y se habilitaran los espacios, tal vez sería menos trabajo. Pero eso es lo que no está pasando", explicó.

HERMETISMO

En Trelew, en la previa el Encuentro N° 33, el debate por la inclusión de los pueblos originarios -y por ende la necesidad de llamarse "plurinacional"- ya se había dado en la Comisión Organizadora, un espacio históricamente ocupado por mujeres del Partido Comunista Revolucionario (PCR). De hecho, durante la apertura, un grupo de mujeres indígenas había intentado tomar el micrófono para hablar, pero fueron corridas del escenario en lo que constituyó una escena bastante lamentable. Como dijo Claudia Korol en una nota de Página 12, "la Comisión Organizadora del Encuentro de Trelew no tuvo la sensibilidad y la radicalidad para llevar al plenario final las propuestas que venían de gran cantidad de talleres, para ampliar el modo de nombrarnos llamándonos plurinacionales". Este año, en una ciudad capital cuya Gobernación se yergue arriba de un cementerio querandí, la historia vuelve a ser la misma

Después de varios meses de plenarias que comenzaron en noviembre del año pasado, y con la discusión invariablemente trabada en el nombre, las comisiones -de Comunicación, Seguridad, Cultural, Contenidos, Logística entre otras- de la CO quedaron "vaciadas". El 1 de junio hubo una convocatoria pública, masiva y general a estas comisiones de trabajo, pero "un sector de la organización decidió no participar en aquellas donde no había acuerdo". La comisión de Comunicación fue una, la de Cultura también. "Esos espacios quedaron vaciados de participación", apunta Varela, "y no solamente eso sino que al mismo tiempo estos sectores -Patria Grande, el PCR y el PJ- decidieron iniciar procesos de trabajo".

"Entonces, por ejemplo, en la comisión de Comunicación no habíamos podido saldar ciertos debates sobre cómo íbamos a convocar a este 34 Encuentro -una de las mayores cosas que nos preocupaba-, pero las compañeras vaciaron ese espacio y al mismo tiempo obtuvieron, desde la Comisión Organizadora de Trelew, las claves de las redes sociales, la página web, y un montón de información para llevar adelante la comunicación, entre comillas, oficial del evento. Así las comisiones dejaron de existir, la comunicación que se arroga oficial se está llevando adelante sin un amplio sector que estaba intentando dar la discusión para dar un salto cualitativo en la identidad del Encuentro", expresó Varela.

Estos desacuerdos, además, se dan en un marco de transodio y violencia contra personas travestis por parte de las mujeres que se arrogan de la Comisión Organizadora "oficial" (algo que no existe, ya que la CO son todas las personas que participan de la organización del Encuentro). "En una de las reuniones de la comisión de Comunicación, un grupo de compañeras se levantó y se fue del espacio al grito de "el encuentro es de mujeres y no de hombres" haciendo referencia a todas las compañeras trans travestis que estaban siendo parte de la comisión. Ahí está la dificultad, la violencia, el transodio y el biologicismo recalcitrante de los discursos de las compañeras, y eso es lo que estamos discutiendo", advirtió la comunicadora.

En ese contexto, hay decisiones que no se pueden tomar porque no circula la información. Una, por ejemplo, es qué se hace con el cuidado y el autocuidado de las mujeres y disidencias sexuales que participarán del Encuentro. "No tenemos información más allá de los rumores que plantean desde esta oficialidad del Encuentro, por ejemplo no sabemos dónde va a ser la apertura, si en el Estadio Único a cinco kilómetros del centro de la ciudad; en el Hipódromo, en Plaza Moreno", planteó Varela.

Partiendo de ese punto hay muchas preguntas que se abren. "¿Qué vamos a hacer con cientos de miles de personas que van a venir a la ciudad a compartir tres días de Encuentro? ¿Cómo funcionarán los colectivos? ¿Dónde van a funcionar los talleres? ¿Cuán lejos queda la apertura del Encuentro de los talleres de una facultad? ¿Cómo va a ser la marcha en una ciudad tremendamente militarizada y con operativos policiales a diario que reprimen y persiguen a los sectores populares? ¿De qué manera nos vamos a organizar para poder garantizar seguridad para todas y todes les que vengan y habiten la ciudad en octubre?", enumeró la activista de #SomosPlurinacional. Casi la mayoría de estos interrogantes, a poco más de un mes del Encuentro, siguen sin respuesta.

¿QUÉ LLEGA A LA CIUDAD?

La columna vertebral de los Encuentros son sus talleres. En Trelew hubo 73 talleres con temáticas como "Mujeres y sexualidades", "Mujeres y activismo lésbico", "Mujeres y Ciencia y Tecnología", "Mujeres y estrategias para el aborto", "Mujeres y aborto", "Mujeres y relación con su cuerpo", "Mujeres y sindicalismo", "Mujeres y familia", "Mujeres, salud y terapias alternativas", "Mujeres y fútbol", "Mujeres de pueblos originarios", "Mujeres y maternidades" y "Mujeres y estudios de género", entre otras. Estos talleres son gratuitos, libres y abiertos para todas aquellas que deseen participar. Se realizan de modo simultáneo en distintas escuelas públicas y tienen una o varias moderadoras, que anotan los nombres de quienes quieran hacer intervenciones y se ocupan de dar la palabra. Como el Encuentro dura tres días, el primero se realizan tres horas de taller a la tarde, el segundo otras tres a la mañana y por último, a la tarde, se cierra con otras tres horas de conclusiones, que luego se plasman en la página oficial del evento.

Así, las ciudades que son sedes del Encuentro generan "espacios de confianza" para que las mujeres, niñas y adolescentes puedan contar experiencias y reflexiones en un ambiente de acompañamiento. Familiares de mujeres desaparecidas víctimas de trata, madres de víctimas de gatillo fácil, mujeres sobrevivientes de abuso sexual, docentes, activistas cannábicas y LGBTIQ+, trabajadoras estatales, académicas, médicas, obreras, empleadas domésticas y amas de casa: todas estas historias de vida y perspectivas del mundo pueden entrelazarse, conocerse y emprender nuevos caminos a partir de un Encuentro, tal como lo vienen demostrando los últimos 33. 

Los talleres del encuentro se realizan en escuelas públicas o Universidades, que son en realidad la superestructura del evento: las miles y miles de mujeres que viajan desde distintos puntos del país también se alojan en esos establecimientos, con bolsas de dormir y una muda corta para dos o tres días. Aun así, los colegios no suelen dar abasto y los hoteles, hostels y hasta casas particulares terminan siendo solicitados: el año pasado en Trelew, a un mes del Encuentro, la capacidad hotelera ya estaba explotada. Además de los talleres, que ordenan y delimitan todo el Encuentro, las ciudades suelen coparse de feriantes tanto locales como del resto del país. La Comisión Organizadora de cada ciudad elige una plaza -que suele ser grande y céntrica- como punto de encuentro, y allí despliegan su arte y sus producciones los y las feriantes que quieran hacerlo. 

La cámara de Diputados bonaerense junto a la secretaría de Derechos Humanos declararon de interés provincial el Encuentro y la convocatoria, realizada por el sector que maneja las redes "oficiales" del Encuentro, ya está hecha: se trata de un aporte solidario de $200 que no es obligatorio para asistir a los talleres y las actividades del encuentro, pero se supone que se destinará a garantizar su realización. Además, las y los platenses que lo deseen pueden alojar participantes en sus casas coordinando a través de Facebook.

En el camino hacia un Encuentro plurinacional y de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, no binaries e intersex, reconocidas activistas nacionales como Marlene Wayar, Susy Shock, Florencia Guimaraes, Daniela Ruiz, Alba Rueda entre otras, ya dieron su apoyo a la iniciativa #SomosPlurinacional. También lo hicieron teóricas y feministas reconocidas internacionalmente, como Judith Butler Ángela Davis, y cientos de artistas locales con flyers y convocatorias a un Encuentro inclusivo, diverso y heterogéneo. Por eso, a pesar del quiebre en la CO y de las gestiones de un sector a espaldas de cientos de participantes, se estima que este sea el Encuentro con más convocatoria y más politizado de la historia. La demanda por el aborto legal y el reconocimiento de derechos de otras identidades de género disidentes viene ganando terreno, y tarde o temprano se cristalizará entre las diagonales -territorio Querandí-, en el evento feminista más esperado del año.