Nadie en el mundo tripero imaginaba estar en esta situación cuando recién se han jugado cinco partidos de la temporada. Eliminado en los 16avos de la Copa Argentina y último en la tabla de los promedios, el conjunto dirigido por Darío Ortiz parece no encontrar el rumbo y el DT se quedó sin margen de error.
La derrota del pasado sábado ante Defensa y Justicia marcó un punto de inflexión, y se agregó a los malos resultados obtenidos en la Superliga, donde el Lobo sumó apenas un punto de los 12 posibles.
El 25 de febrero de este año, en Mar del Plata, el Indio inició su primer ciclo como entrenador tripero. Desde ese día dirigió un total de 18 partidos, de los cuales ganó, perdió y empató, la misma cantidad: 6. Estos encuentros corresponden al final del torneo pasado, la Copa de la Superliga y la Copa Argentina 2019.
En ese lapso de tiempo, los dirigidos por Ortiz triunfaron ante Independiente y Colón, mientras que a Newell’s y el Halcón de Varela los venció en dos oportunidades cada uno. A su vez, las derrotas del Lobo fueron ante Estudiantes, Newell’s, Argentinos, San Lorenzo, Colón y el propio Defensa.
A esto se le agregan los seis empates, frente a Aldosivi, Defensores de Villa Ramallo, San Lorenzo, Argentinos, Lanús y Defensa y Justicia. Cabe destacar que ante los de Ramallo y frente al conjunto de Mariano Soso, terminó definiendo por penales su futuro en la Copa Argentina, quedando eliminado contra los de Florencio Varela. Como entrenador mens sana, el Indio consiguió 24 puntos de los 54 posibles, con una efectividad del 44,4%.
Más allá de que Darío Ortiz cumplió el objetivo de mantener a Gimnasia en Primera División en el cierre de la temporada pasada, los malos resultados en esta arranque hacen que el entrenador camine por la cuerda floja. La última posición en la tabla de promedios hace que los dirigentes piensen en buscar una manera de salir de esa situación, y todo indica que una manera es cambiar de técnico.
El compromiso del próximo sábado frente a Argentinos Juniors definirá el futuro del Indio. En caso de ganar, continuará al mando del equipo, pero si no lo logra su continuidad en el Lobo es casi imposible.