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VIDEO: La increíble anécdota del brazo, contada por el propio Tata Brown

El hombre surgido en las inferiores del Pincha y que supo levantar la Copa del Mundo en 1986, protagonizó uno de los hechos más elocuentes de un jugador de fútbol vistiendo la camiseta de la Selección argentina. 

“Yo lo miré al Doctor y le dije: ‘Doctor ni se le ocurra sacarme’”, recuerda José Luis Brown en una entrevista, sobre lo sucedido el 29 de junio de 1986 en el Estadio Azteca. 


El Tata acaba de recibir un fuerte golpe en su hombro derecho que le había provocado una luxación y le ocasionaba un dolor insoportable, según sus propias palabras. “Me mordí la camiseta, puse el dedo acá adentro y seguí jugando”, explicó el futbolista nacido en Ranchos, al mismo tiempo que mostraba el agujero que quedó en la camiseta albiceleste con el número 5 en la espalda.  

“Pasé por un millón de cosas difíciles. Y qué, ¿iba a dejar de jugar una final del mundo por un golpe en el hombro? Ni loco”, aseguró en ese momento José Luis Brown, dando cuenta que no era fácil sacarlo de adentro de una cancha, una vez que comenzaba el partido.

En la previa de aquel Mundial de México ‘86, todo indicaba que el Tata iba a ser suplente. La inesperada baja de Daniel Passarella, le abrió la puerta para que el ídolo del Pincha se metiera en el once titular y no dejará más su lugar en la defensa de aquel equipo campeón. En ese campeonato, Brown jugó 7 partidos y marcó el primero de los tres tantos ante Alemania. “No sabés el orgullo que siento yo por haber hecho un gol en una final del Mundo”, termina diciendo en aquella entrevista.

 

El hombre surgido en las inferiores del Pincha y que supo levantar la Copa del Mundo en 1986, protagonizó uno de los hechos más elocuentes de un jugador de fútbol vistiendo la camiseta de la Selección argentina. 

13 de agosto de 2019

“Yo lo miré al Doctor y le dije: ‘Doctor ni se le ocurra sacarme’”, recuerda José Luis Brown en una entrevista, sobre lo sucedido el 29 de junio de 1986 en el Estadio Azteca. 


El Tata acaba de recibir un fuerte golpe en su hombro derecho que le había provocado una luxación y le ocasionaba un dolor insoportable, según sus propias palabras. “Me mordí la camiseta, puse el dedo acá adentro y seguí jugando”, explicó el futbolista nacido en Ranchos, al mismo tiempo que mostraba el agujero que quedó en la camiseta albiceleste con el número 5 en la espalda.  

“Pasé por un millón de cosas difíciles. Y qué, ¿iba a dejar de jugar una final del mundo por un golpe en el hombro? Ni loco”, aseguró en ese momento José Luis Brown, dando cuenta que no era fácil sacarlo de adentro de una cancha, una vez que comenzaba el partido.

En la previa de aquel Mundial de México ‘86, todo indicaba que el Tata iba a ser suplente. La inesperada baja de Daniel Passarella, le abrió la puerta para que el ídolo del Pincha se metiera en el once titular y no dejará más su lugar en la defensa de aquel equipo campeón. En ese campeonato, Brown jugó 7 partidos y marcó el primero de los tres tantos ante Alemania. “No sabés el orgullo que siento yo por haber hecho un gol en una final del Mundo”, termina diciendo en aquella entrevista.

 

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El hombre surgido en las inferiores del Pincha y que supo levantar la Copa del Mundo en 1986, protagonizó uno de los hechos más elocuentes de un jugador de fútbol vistiendo la camiseta de la Selección argentina.