La pelea desatada tras las declaraciones fuertes declaraciones del Aníbal Fortuna, presidente del Colegio de Martilleros de La Plata, en contra de la empresa Remax, registró un nuevo capítulo con el envío de una carta documento de la franquicia inmobiliaria al titular de la entidad, en la que solicita que retire los dichos vertidos por el dirigente en medios de comunicación en los que aseguró que la firma actúa de manera ilegal.
Para poner en contexto la pelea no debe perderse de vista que el colegio profesional solo representa a un sector del mercado, que son los dueños de las inmobiliarias, sin tener en foco al resto de los actores, como los colaboradores o los consumidores, quienes ponen en juego su patrimonio personal ante una transacción de compra o venta de inmuebles.
Los profesionales matriculados deben pagar una matrícula anual que es administrada por las autoridades colegiales, quienes están exentas de controles del Estado, solo rinden cuenta a sus afiliados; el nivel de representación de los dirigentes del sector se va debilitando con el paso del tiempo. Basta analizar la conducción política del colegio platense en el que se notara una baja renovación de autoridades desplazada por una rotación de nombres que se repiten desde hace más de una década.
El presidente del Colegio de Martilleros de La Plata, Aníbal Fortuna, fue acusado de “perjudicar” y “perseguir” a la red de inmobiliarias Remax, luego de diferentes planteos realizados por el profesional en medios de la ciudad.
El apoderado de Remax Argentina envió una carta documento al dirigente inmobiliario en la que solicitó se retracte de “gravísimas e infundadas acusaciones” realizadas contra la firma en la que se señaló “lisa y llanamente, y sin fundamento fáctico ni jurídico válido alguno, de realizar una actividad ilegal. Tal acusación pretendió sustentarse en una serie de falsedades y datos erróneos, que ponen en evidencia su clara intencionalidad dañosa y su total ligereza”, según se desprende del documento legal al que accedió 0221.com.ar.
Para la empresa los dichos de Fortuna “lesionaron, violaron y afectaron el buen nombre, honor, credibilidad y reputación de Remax” sin “causa legítima” y generaron un daño “que excede el riesgo empresario propio de su actividad comercial”. En la carta documento, además, se señala que “no existe ninguna sentencia judicial” que haya determinado una actividad ilegal de la franquicia, tal como Fortuna “aseveró en la entrevista radial”.
Fortuna no se retractó de sus dichos y la empresa inició una demanda judicial que está en etapa de mediación. En caso de no existir acuerdo, se abrirá la etapa de prueba para que avance la demanda en el que las partes deberán demostrar con evidencia directa y objetiva la postura sostenida.
Remax es una red que presta servicios complementarios a la actividad inmobiliaria, con presencia en la Argentina desde el 2004. Según destaca la empresa, ofrece herramientas para que los profesionales del rubro potencien sus servicios, facilitando la creación de pymes inmobiliarias que contribuyeran a la generación de empleo y valor agregado para los clientes.
Cada inmobiliaria adherida cuenta con un martillero o corredor público inmobiliario responsable, al igual que todas las inmobiliarias. Actualmente, la red cuenta con más de 500 profesionales recibidos de estas carreras, convirtiéndose en la marca inmobiliaria con más representantes colegiados.
Desde la empresa consideran que los cuestionamientos que hacen desde los colegios profesionales parten de ideas antiguas, que dejaron de aplicarse en la mayoría de los países desarrollados, ya que no generan beneficios para los consumidores ni para la comunidad.
Cabe recordar que el colegio departamental platense impulsó denuncias penales que fueron archivadas por inexistencia de delito, es decir, hasta el momento la actividad desplegada por Remax es considerada legal.
LA PELEA DE FONDO
Las entidades colegiales afirman que los martilleros y corredores públicos no pueden delegar su actividad en personas no habilitadas para ello, al tiempo que cuestionan el trabajo en equipo y la posibilidad de que los corredores cuenten con auxiliares, colaboradores y agentes. Sin embargo, todas las inmobiliarias del mercado cuentan con colaboradores. El cuestionamiento intenta desconocer una realidad inocultable de todo el mercado. Lo llamativo de esta acusación es que esa situación señalada ocurre en todas las profesiones, no solo en el sector inmobiliario.
Desde la franquicia entienden que los colegios profesionales actúan corporativamente en detrimento del mercado inmobiliario y sin pensar en los consumidores. Pero del otro lado del pleito entienden que Remax quita trabajo a los profesionales habilitados y se pone en riesgo el patrimonio de las personas.