jueves 18 de abril de 2024

La lucha de las jugadoras de Villa San Carlos por seguir en Primera: "Pendemos de un hilo"

Las futbolistas intensifican la campaña en búsqueda de sponsors luego de que las autoridades del club de Berisso les informaran la decisión de descender a la B por falta de recursos económicos. Las deportistas y el cuerpo técnico esperan que se revierta la situación y que los directivos firmen el aval para poder participar del nuevo torneo, mientras suman apoyo del ámbito deportivo. La capitana y el entrenador hablaron con 0221.com.ar sobre el momento más duro del plantel, que juega en Primera desde 2016.

“Estamos totalmente desamparadas”. La que habla –llena de bronca y angustia- es Leila Encina, la capitana del equipo de fútbol femenino de Villa San Carlos, que en el fin de semana viralizó el comunicado con el que dieron a conocer que las autoridades tomaron la decisión de hacerlas descender de categoría.

En un contexto marcado por las grandes dificultades que atraviesan gran cantidades de clubes en todo el territorio argentino y cuando se están cerrando los primeros contratos por la profesionalización de la disciplina, las jugadoras y el cuerpo técnico del equipo de Berisso recibió la noticia en plena preparación para el próximo torneo, que iniciará el 1 de septiembre. Y fue como un “cross” de derecha en la mandíbula. 

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Entre el Mundial femenino de Francia y la Copa América que disputó el conjunto masculino en Brasil, en la AFA hubo poco movimiento. La primera reunión para los equipos femeninos que disputarán el campeonato venidero se realizó el pasado jueves 18 de julio y, si bien el plantel sabía que la comisión directiva aún no había presentado la nota que se precisa para poder participar, confiaban en que iban a hacerlo. Pero no: nunca mencionaron al “Celeste” cuando se hizo el repaso de los clubes que van a ser parte de competencia.

“Tuvimos una reunión con el vice (Marcelo Molina), les dijo que él no se encargaba de esos temas. Al otro día llamamos al presidente (Juan Carlos Tocci), que nos dijo que había renunciado, pero todavía no está oficializada la renuncia. No sabemos si fue porque quería sacarse de encima la cuestión o porque realmente quiso dar un paso al costado”, relató a 0221.com.ar Juan Cruz Vitale, el entrenador de las chicas. 

Pidieron reuniones y les dieron la oportunidad de armar un proyecto. Estuvieron 24 horas sin descanso, buscando auspiciantes, hablando con personas de distintos ámbitos y armando una carpeta de marketing. El miércoles 24 el panorama empeoró. Esa mañana los máximos dirigentes -que prefirieron el silencio ante la consulta de este medio- informaron que la decisión estaba tomada y que iban a participar en la segunda división, pese al enorme esfuerzo del equipo, que en el último torneo pudo mantener la categoría. Ahí se cerró el diálogo.

“Necesitamos la firma de esas dos personas para participar. El resto del club nos apoya, incluso los demás miembros de la comisión directiva”, resaltó el DT, que hace casi dos meses se hizo cargo del plantel que está en la máxima categoría desde 2016. Como detallaron en el comunicado que viralizaron en las redes sociales, en 2018 la mayor parte de las jugadoras pasó al Club de Gimnasia y Esgrima La Plata, al igual que parte del cuerpo técnico. Así, la categoría de Reserva pasó a ser el de Primera.

En plena difusión de la situación, Leila contó que aún no han tenido respuesta por parte de las autoridades, a quienes les pidieron una oportunidad. “Hoy estamos pendiendo de un hilo, esperando que aparezca un sponsor que nos ayude a mantener la categoría. Con esto creemos que sería suficiente”, aseguró la capitana, que llegó hace cuatro años al conjunto de Berisso.

Y agregó: “No estábamos al tanto de nada. Después de un entrenamiento nos sentaron y nos contaron esto. Ahí empezamos a mover cielo y tierra. La respuesta fue no. No hay interés alguno ni en decir, ‘chicas vayan a tal lugar y vamos a conseguir sponsors’. Nada. Estamos totalmente desamparadas”.

Además de destacar que tanto el equipo y el cuerpo técnico están más unidos que nunca, afirmó que está convencida de que “esto es una cuestión de género”. “Con el masculino no pasa. Mueven dos fichas y consiguen sponsors en dos segundos”, disparó.  

Cuando el presidente de Villa San Carlos se comunicó con la subcomisión de fútbol femenino –integrada por varias jugadoras y otras personas que se acercaron a darles una mano- insistió con que el club no cuenta con los fondos para mantener la categoría. La medida se dio cuando en plena definición  de cómo se abordaría la profesionalización del plantel. 

El acuerdo firmado entre la AFA y Futbolistas Argentinos Agremiados contempla 24 millones de pesos anuales, que se destinarán a los equipos que jueguen en Primera División, recibiendo cada uno alrededor de 125 mil pesos por mes. Según lo comunicado, los 16 clubes deberán tener un mínimo de 8 contratos y un máximo de 11.

La realidad de San Carlos es que no están en condiciones de poner un solo peso. Pero nosotros nos hicimos cargo de autosustentar la disciplina. Para nosotros, los contratos eran una bendición, algo positivo. Lo que nos dijeron era que no se podían hacer cargo de las cargas sociales, por ejemplo, que eso tiene que hacer el club, como ART, obra social, aportes, pero dijimos que también nos hacíamos cargo nosotros mediante terceros, sponsors. Que hemos conseguido bastante apoyo en lo que es auspiciantes, los que nos bancan”, subrayó Vitale. 

Como ya había contado este medio, el apoyo de la dirigencia del club de la vecina localidad es mínimo y acorde a lo que reciben las demás disciplinas con las que cuenta el club, a excepción del plantel de fútbol masculino que disputa la Primera C. En la actualidad las 26 jugadoras que componen el plantel Villero pagan una cuota social de 200 pesos, lo que es la principal fuente de ingreso económico, que se suman a los 300 que ponen para costear entre 6 y 7 mil pesos que deben desembolsar en cada partido de local, además de los traslados cuando les toca ser visitantes.   

“Hicimos un montón de cosas para juntar dinero y ponemos 1.000 pesos como mínimo por mes. Y a veces más. Y lo que demanda cargar la SUBE para ir a entrenar. La mayoría de las chicas se toman dos micros de ida y dos micros de vuelta. Nosotras hacemos tres días de entrenamiento y dos de gimnasio”, detalló sobre los esfuerzos para poder jugar a la pelota, que incluyeron rifas y venta de comida para generar recursos. No es un caso aislado, son escenas que se repiten en la mayoría de los equipos de la liga. Muchas de las jugadoras complementan la actividad deportiva con el estudio y el trabajo en distintos ámbitos, porque no pueden vivir del fútbol.

 “Siempre nos mantuvimos solas, buscamos sponsors y todo. Habíamos charlado sobre el torneo, las fechas, pero nunca se hablaba de qué iba a pasar con los contratos, cómo se iban a manejar, nunca estuvo claro. Quedó en la nebulosa”, siguió Leila. En ese mismo tono, lanzó: “No puede ser que ahora no haya nada para las jugadoras, que se ganaron esto durante un montón de tiempo. Era un sueño esto, que una lo trabajó, para lo que está pasando ahora, que es un momento histórico para el fútbol femenino y que nuestra propia dirigencia, a quien nosotras rescatamos durante un montón de años, el escudo, el nombre, nos esté soltando la mano”. 

De la AFA aún no tuvieron novedades, pero sí se comunicaron desde Agremiados. Además, en las últimas horas recibieron el apoyo de referentes del fútbol feminino como Ruth Bravo (exBoca, Estudiantes), Evelina Cabrera –también titular de la Asociación Femenina de Futbol Argentino (AFFAR)-, Belén Potassa (exUAI, ahora en Albacete), María Florencia Chiribelo (River), Julieta Gergo (Boca) y también de jugadores, como Mariano Andújar (Estudiantes), Osvaldo Barsottini (exGimnasia), Luis Ardente (San Martín de San Juan), Juan Cruz Komar (Talleres de Córdoba) y Sebastián “Chirola” Romero (exGimnasia), entre otros. 

Así, esperan que pueda revertirse la decisión pese a la difícil situación. “No dejamos de lado los entrenamientos, pero las chicas no van con la misma cabeza. Nosotros apoyamos la lucha y contamos con la fuerza de toda la familia Celeste, de otras disciplinas, inclusive del fútbol masculino, que también ha tenido inconvenientes. Ellas lo único que deberían hacer es entrenar y defender la camiseta en la cancha. El resto de la estructura la debería manejar el club”, dijo Vitale.  

Ya en el cierre, Leila enfatizó: “La verdad es que estoy totalmente sorprendida y agradecida del apoyo de un montón de jugadores y jugadoras. Está bueno porque te da fuerzas y te hace saber que no estás equivocada. Nuestro objetivo es claro: nosotras no vamos a descender”.  

Fotos: Villa San Carlos Fútbol Femenino.

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