"Primero vimos una piedra y me sorprendió mucho el tamaño, era una paleta mucho más grande que la de una vaca". Así empezó su relato Walter, este vecino de Berisso que le contó a 0221.com.ar cómo fue que pidió un camión de tierra para hacer unos trabajos en su casa y terminó encontrándose los restos de -al menos- un mastodonte. Todos los huesos ahora están siendo analizados y estudiados en el Museo de Ciencias Naturales de la UNLP.
"Mandé a comprar tierra con un camión y pasó esto", le dijo Walter a este portal. Fue hace poco más de una semana y la historia se conoció en las últimas horas, luego de que en el Museo le confirmaran que efectivamente se trata de un animal prehistórico.
"Éramos unos cuantos y al principio vimos una piedra; después me acerqué y cuando agarré el pedazo más grande vi que adentro estaba todo poroso como pasa con los huesos", continuó. Ahí fue cuando agarró lo que en principio parecía ser una dentadura, la lavó bajo la canilla y terminó por convencerse de que tenía entre sus manos algo totalmente insólito.
"Inmediatamente llamé al Museo, hablé con una chica y quedamos en que le iba a llevar los huesos", contó. Walter se acercó con su familia al histórico edificio del Bosque de nuestra ciudad y los especialistas que lo recibieron le confirmaron que había encontrado un mastodonte.
"Es un megaterio o un mastodonte", le dijeron a simple vista. Finalmente terminó siendo un mastodonte que en estos momentos están analizando para determinar los detalles de su origen y fundamentalmente de cuándo data. "Me dijeron que tiene entre 10 mil y 12 mil años", agregó Walter.
Un grupo de paleontólogos se hizo presente en su casa y descubrieron incluso más huesos en el camión. "No me pagaron nada", dijo entre risas el vecino, que aclaró: "Nunca busqué plata, solo lo hice por la curiosidad".
Con respecto a la procedencia de la tierra, el vecino de Berisso le dijo a este medio que el camión partió desde una cantera de nuestra ciudad y que detrás de él también salieron varios más, con lo cual sospechan que existe la posibilidad de que más pedazos de mastodontes estén dando vueltas por las diagonales.