A 10 años de la obtención de la Copa Libertadores de América, parte del plantel campeón sorprendió a Alejandro Sabella en su casa y rememoró la histórica proeza alcanzada en el Mineirão. Del encuentro participaron Leandro Desábato, Mariano Andújar, Leandro Benítez, Marcos Angeleri, Germán Re, el profe Pablo Blanco, Juan Sebastián Verón y Rodrigo Braña.
Volver atrás como si hubiese sido ayer. Repasar en la cabeza cada momento, cada detalle y rememorar una noche que quedó y quedará eternamente en la memoria y en el corazón. Fue "llegar a lo máximo". Así lo definió Andújar, bastión del arco del equipo de Sabella, quien selló su nombre y apellido en las páginas doradas del club.
"Para nosotros significó, después de estar peleando arriba muchos años y perder una final de Sudamericana hacía seis meses, llegar a lo máximo que uno puede llegar a nivel clubes. Nos marcó a todos y, a la mayoría, nos hizo tener una mejor carrera. Sobre todo nos permitió entrar en la historia grande del club. Estudiantes es un club muy importante, por eso pertenecer y formar parte de la historia, que se nos recuerde y se nos reconozca es algo especial. Para mí es una alegría doble", indicó.
Sabella, el hombre al que Andújar valora y reconoce como el orientador técnico, táctico y humano para guiarlos al final más deseado: "Fuimos un equipo muy ordenado, compacto, sólido, que tuvo el salto de calidad cuando llegó Alejandro, que nos dio un estilo y una identificación todavía mayor con el club. Él dio su aporte y, desde su llegada, el equipo tuvo un vuelco. Nos hizo mejores sin ninguna duda. Fue el valor agregado que necesitaba el equipo".