El último capítulo que se conoce en esta turbulenta historia ocurrió el pasado martes 25 al mediodía. La Policía encontró a Melina, a metros de la Estación de trenes, inconsciente y con heridas cortantes en varias partes del cuerpo. Según denunció ante las autoridades, accionó el botón antipánico luego de haber sido atacada por su expareja.
Apenas un día después del hecho, Cruz accedió a hablar con el programa Cortá por Lozano, emitido por Telefé, donde contó que las agresiones de parte de Grippo vienen sucediéndose desde hace varios años y, que en este último hecho, quedó al borde de la muerte: "En cartas que me mandaba, me pedía que lo perdonara por todo lo que hizo, si no se mataba".
Asimismo, aseguró que había personas del entorno del hombre que también estaban involucradas en los ataques y la habrían agredido en otras oportunidades: "Mandó gente conocida a golpearme, inclusive el padre está metido con la barrabrava de uno de los clubes de la ciudad", detalló.
No obstante, los abogados de Grippo desmintieron todo lo relatado por la joven y aseguraron a 0221.com.ar que no hay pruebas que acrediten esos dichos. En este sentido, el hombre denunció que Cruz no le permite tener contacto con su hija, más allá de que la ley se lo autoriza a través de los regímenes de visita.
La causa fue tomada por la UFI N° 11, la cual ordenó pericias psicológicas a la mujer. "Se determinó que debía retomar los tratamientos psiquiátricos y psicológicos que abandonó, a fin de reducir las condiciones de riesgo para ella o terceros", expresaron.

La defensa de Grippo indicó que, sin justificación alguna, Melina solicitó ante el Juzgado de Familia N° 4 restricciones perimetrales que "le fueron otorgadas con la sola denuncia". Su pedido venía acompañado de supuestos delitos que el muchacho había cometido contra ella, para lo cual intervino la UFI N° 13. "Esta conducta inexplicable de radicar denuncias penales a cualquier precio, llevó a Cruz a cometer un delito: elevar una falsa denuncia. Esto obligó a la propia fiscal Ruffino a iniciar acciones en la UFI N° 1", completaron los letrados del joven.
Según los abogados, la mujer se presentó ante el cuerpo médico policial un día después del ataque, donde se comprobó que tenía lesiones leves. "Los médicos del SAME, por su parte, afirmaron que se habría tratado de un accidente doméstico. Tampoco se ordenó la captura de Grippo, como se dijo", agregaron. Finalmente, los letrados solicitaron las cámaras de seguridad, ubicadas en la zona del supuesto ataque, para justificar que el hombre no tuvo nada que ver.