0221
0221

En el Día del Padre, el femicida Ricardo Barreda cumplió 83 años y así es su vida hoy

Como si fuera una paradoja del destino, el odontólogo acusado de matar a su esposa, suegra e hijas, cumplió años el pasado domingo, cuando se celebró el Día del Padre. Recluido en una pensión de San Martín y viviendo con lo que cobra del PAMI, así es el presente del femicida platense.

Para Ricardo Barreda, el odontólogo platense que el 15 de noviembre de 1992 mató a escopetazos a su esposa Gladys McDonald (57), a su suegra Elena Arreche (86) y a sus hijas Cecilia (26) y Adriana (24), el domingo no fue un día más. Además de celebrarse el Día del Padre, el femicida cumplió 83 años. Un escenario por demás siniestro.

"Antes trataba de olvidar sus crímenes, pero ahora está más quebrado. No sólo se arrepiente de haber matado a sus hijas, ahora dice que está arrepentido de la masacre", le dijo un allegado de Barreda a un periodista de Infobae. El odontólogo, nacido y formado en la ciudad, vive actualmente en una pensión de mala muerte de la localidad de San Martín, cerca de la peatonal. Sin embargo, su sueño es volver a vivir a La Plata, incluso en la casa donde cometió los asesinatos.

"Vivo como un paria, me faltan cosas, pero hay gente que me ayuda", le confió el femicida a un vecino. Su única fuente de ingreso proviene de lo que cobra del PAMI y su nueva vida se limita a tres lugares: la pensión, el supermercado chino donde hace las compras y el bodegón McLago. Todo lo cubre en 150 pasos de ida, 150 pasos de vuelta.

"La pensión es horrible, como toda pensión. Lo paradójico es que tiene rejas. Es decir: Barreda vive tras las rejas otra vez", contó un frentista que también tiene una imagen del asesino en su celular. "Cuando lo ven caminar, la gente del barrio dice: 'Ahí va Barreda'. No vi a nadie que le pegara o lo insultara, todo lo contrario".

Hoy, a 26 años de sus crímenes, el odontólogo sigue fantaseando con volver a la casa de 48 entre 11 y 12, aunque la vivienda haya sido expropiada para convertirla en un centro de atención a las víctimas de violencia de género. Asimismo, su cabeza está puesta en las tres propuestas que recibió para que su vida sea llevada al cine o en forma de documental.

Como si fuera una paradoja del destino, el odontólogo acusado de matar a su esposa, suegra e hijas, cumplió años el pasado domingo, cuando se celebró el Día del Padre. Recluido en una pensión de San Martín y viviendo con lo que cobra del PAMI, así es el presente del femicida platense.

17 de junio de 2019

Para Ricardo Barreda, el odontólogo platense que el 15 de noviembre de 1992 mató a escopetazos a su esposa Gladys McDonald (57), a su suegra Elena Arreche (86) y a sus hijas Cecilia (26) y Adriana (24), el domingo no fue un día más. Además de celebrarse el Día del Padre, el femicida cumplió 83 años. Un escenario por demás siniestro.

"Antes trataba de olvidar sus crímenes, pero ahora está más quebrado. No sólo se arrepiente de haber matado a sus hijas, ahora dice que está arrepentido de la masacre", le dijo un allegado de Barreda a un periodista de Infobae. El odontólogo, nacido y formado en la ciudad, vive actualmente en una pensión de mala muerte de la localidad de San Martín, cerca de la peatonal. Sin embargo, su sueño es volver a vivir a La Plata, incluso en la casa donde cometió los asesinatos.

"Vivo como un paria, me faltan cosas, pero hay gente que me ayuda", le confió el femicida a un vecino. Su única fuente de ingreso proviene de lo que cobra del PAMI y su nueva vida se limita a tres lugares: la pensión, el supermercado chino donde hace las compras y el bodegón McLago. Todo lo cubre en 150 pasos de ida, 150 pasos de vuelta.

"La pensión es horrible, como toda pensión. Lo paradójico es que tiene rejas. Es decir: Barreda vive tras las rejas otra vez", contó un frentista que también tiene una imagen del asesino en su celular. "Cuando lo ven caminar, la gente del barrio dice: 'Ahí va Barreda'. No vi a nadie que le pegara o lo insultara, todo lo contrario".

Hoy, a 26 años de sus crímenes, el odontólogo sigue fantaseando con volver a la casa de 48 entre 11 y 12, aunque la vivienda haya sido expropiada para convertirla en un centro de atención a las víctimas de violencia de género. Asimismo, su cabeza está puesta en las tres propuestas que recibió para que su vida sea llevada al cine o en forma de documental.

COMENTARIOS

Como si fuera una paradoja del destino, el odontólogo acusado de matar a su esposa, suegra e hijas, cumplió años el pasado domingo, cuando se celebró el Día del Padre. Recluido en una pensión de San Martín y viviendo con lo que cobra del PAMI, así es el presente del femicida platense.