La medida de fuerza a nivel nacional se replicó en La Plata, afectó a casi todos los servicios y las calles de la ciudad estuvieron desde bien temprano vacías.
Los sindicatos del transporte unidos en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) adhirieron a la huelga y eso generó que se viera ni un micro en la ciudad. Tampoco pasaron los trenes y las barreras amanecieron bajas, lo cual generó la furia de los conductores.
Lo cierto es que con la gran adhesión que tuvo el paro y la suspensión de clases tanto en escuelas públicas como privadas, la ciudad fue un verdadero desierto.