Ariel "Pipo" Posse y Fabián "Chaque" López, quienes fueron juzgados por un doble crimen ocurrido en la madrugada del 6 de septiembre de 2012 en el Barrio Aeropuerto, del que resultaron víctimas los jóvenes Cristian Navarro, de 17 años, y Guillermo Fernández de 19, resultaron ser inocentes, luego de varios años detenidos con prisión preventiva.
En aquella madrugada casi primaveral, las víctimas estaban con un grupo de amigos, celebrando un cumpleaños. La temperatura agradable de ese fin del invierno impulsó a los asistentes a seguir el festejo en la calle. En ese marco, una moto con dos ocupantes pasó por el lugar, en al menos dos oportunidades y en la segunda uno de los motociclistas abrió fuego contra la multitud y escaparon a toda velocidad.
El Tribunal Oral Criminal III de La Plata no hizo lugar al pedido de condenados solicitado por la fiscal Graciela Rivero, por entender que no se logró demostrar los acusados fueron los autores de los disparos con arma de fuego que resultaron ser mortales, y el hecho cumplirá siete años impune.
En su alegato la fiscal reconoció que "no hay pruebas directas" que señalen a los acusados pero aclaró que la acusación se basa en una cadena de "indicios concordantes".

Tras hacer una minuciosa exposición de esas evidencias, consideró que López fue el autor de los disparos y Posse el autor intelectual del ataque, por los que pidió las penas de 25 y 15 años de prisión respectivamente. Encuadró los hechos como doble homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y agravado por el arma de fuego e intento de homicidio calificado por el ataque del que sobrevivió Campos.
A su turno el abogado Damián Barbosa, que asiste a López, sostuvo que no se demostró la participación de su defendido y consideró que "la instrucción" de la causa "fue un desastre desde el principio hasta el fin" y pidió que se investigue por falso testimonio a la víctima Campos junto a otros dos testigos.

Por su parte el letrado Julio Beley, al frente de la defensa de Pose, pidió la nulidad del alegato ya que su asistido llegó a juicio acusado de ser autor material de los hechos y la fiscal lo acusó como autor intelectual, delito por el que no fue indagado ni procesado, siempre según la versión del abogado.
"La acusación se basó en mentiras, comentarios y falsos testimonios, este hecho quedará impune porque fue muy mal investigado, se manipuló evidencia", resaltó Beley.

Los acusados se mantuvieron en silencio durante todo el debate. Luego de la lectura del veredicto quedaron liberados de esta causa que los mantuvieron varios años tras las rejas.