La temporada para el Pincha llegó a su fin y claramente los objetivos que se había planteado en un comienzo, no se cumplieron. Si bien las metas propuestas por el cuerpo técnico encabezado por el Chino Benítez y la dirigencia no había sido muy pretenciosas, los resultados obtenidos en los cuatro torneos disputados en este tiempo no fueron los imaginados.
En el arranque se vio quizás la mejor imagen de Estudiantes en este 2018/19. La buena serie ante Gremio en la Copa Libertadores y una seguidilla de partidos en la Superliga, entusiasmaron a los hinchas, no solo por los resultados sino también por la manera en la que se desenvolvía el equipo dentro de la cancha. La aparición de juveniles como Pellegrini, Erquiaga Apaolaza y Gómez en todo su esplendor, llamaban la atención de propios y extraños. Sin embargo eso se fue apagando de a poco y el León entró en un meseta de la cual le costó mucho salir.
Contando todos torneos, el Pincha jugó un total de 35 partidos en la temporada consiguiendo 11 victorias, 11 empates y 13 derrotas. Los primeros 25 encuentros fueron dirigidos por Leandro Benítez (ganó 7, empató la misma cantidad y perdió 11), mientras que en un interinato de dos partidos Pablo Quatrocchi cosechó una caída ante Racing, pero se quedó con una nueva edición del clásico platense. Luego sería el momento de Gabriel Milito, quien estuvo al mando en los 8 compromisos que restaban para el final, obteniendo 3 triunfos, 4 igualdades y una sola caída.
En cuanto a los rendimientos individuales, al igual que los resultados, tuvieron muchos altibajos. La solidez defensiva que supo mostrar en un momento Schunke y Campi, se fue perdiendo con el correr de los encuentros. Las luces de los auspiciosos debuts de los juveniles, se apagaron con algunas lesiones y bajo nivel colectivo. Hasta el mismísimo Mariano Andújar y el gran Chapu Braña entraron en un extraño bajón futbolístico, el cual se apoderó del cierre en 2018.
Viendo los números y estadísticas, la faz ofensiva del Pincha fue el claro déficit del equipo. Convirtió un total de 36 goles y le convirtieron 34. El máximo artillero en la temporada fue Mariano Pavone con 5 tantos y habiendo participado en 26 partidos. Detrás de él aparece Matías Pellegrini, con 4 gritos, cifras muy bajas para los atacantes en un año de competencia.
Los primeros meses de este 2019 trajeron algunos síntomas de recuperación, sin embargo el ciclo Chino ya estaba en coma. Tras el interinato de Quatrocchi, con victoria ante Gimnasia incluida, llegó el que todos querían que volviera: Gabriel Milito. Un nuevo aire, con una nueva idea, hizo que el plantel levantara cabeza y de los últimos 8 compromisos, cayera solamente en uno, dejando una imagen esperanzadora de cara a lo que viene.
En el balance general, Estudiantes termina con sabor agridulce. Habiéndose quedado en octavos de la Copa Libertadores 2018, en la misma instancia de Copa Argentina del año pasado (estando en los 16avos de la actual edición), en el puesto 17 de la Superliga y en los octavos de final de la Copa de la Superliga, desde los resultados hay más cosas negativas que de las buenas. Sin embargo, vale la pena remarcar que el cambio de entrenador, parece haberle sentado bien al plantel y propio club, quien ahora a poco tiempo de volver al estadio de 1 y 55, volverá a poner lo deportivo como la prioridad máxima mirando al futuro.