La Municipalidad podrá percibir lo que ingrese por el Sistema de Atención Médica Organizada (SAMO) a las unidades sanitarias para reinvertirlo en la salud local. Así lo contempla un proyecto de ordenanza remitido por el intendente Julio Garro a través del cual se regulariza una situación que perjudica el financiamiento.
En la práctica, el proyecto autoriza al Departamento Ejecutivo "a percibir lo facturado en prestaciones correspondientes al SAMO" y establece que lo que se recaude será "afectado a la Secretaría de Salud, destinado a gastos de funcionamiento del sistema sanitario".
En rigor, la ordenanza es una reparación a un sistema que rige pero contempla solo los recursos que ingresan a través de las salas sanitarias por IOMA. Con la nueva ordenanza extiende el sistema a todas las obras sociales, mutuales, prepagas, seguros de salud y ART, tal como lo dispone ese régimen retributivo creado por la ley 8801/07 para que los hospitales públicos pudieran facturar a las obras sociales.
Es por eso que el proyecto remitido por el Ejecutivo deroga la ordenanza 6979 del año 1988 que limitaba los ingresos a lo que se produjera a través de la obra social de los estatales bonaerenses.

"Creemos de vital importancia comenzar a utilizar un recurso genuino que retorne a las arcas municipales", se sostiene en los fundamentos de la iniciativa. Además, agrega que el SAMO es esencial para "organizar, programar y administrar la atención médica sanitaria de modo tal que se asegure a todos los habitantes" el cuidado integral de la salud.
El sistema establece que el recupero de los recurso implica que un 10% debe ir al fondo provincial de salud y el 90% pueden afectarse según el Municipio lo considere oportuno y conveniente, a los gastos de funcionamiento de los centros de salud.