El restaurante Los Galgos de Callao y Lavalle fue el escenario en el que después de las elecciones de 2017 el flamante precandidato presidencial Alberto Fernández reunió por primera vez a un grupo de dirigentes –en su mayoría jóvenes– con el objetivo de intentar unir al peronismo y pensar programas de gobierno alternativos a los propuesto por Cambiemos. Aquella primera cita fue seguida por otras y por un encuentro fundacional en centro cultural Caras y Caretas, donde surgió un documento firmado por todos y un ritmo de trabajo que incluyó jornadas de discusión con diferentes líderes políticos. El núcleo fundacional tiene una fuerte presencia de dirigentes platenses, que aparecen rubricando aquel texto.
Los platenses son cinco de los 13 integrantes y la mayoría de ellos, al igual que el propio precandidato presidencial, tiene pasado reciente junto a Florencio Randazzo, con participación activa en las listas que acompañaron en las PASO de 2017 al ex Ministro del Interior y Transporte de Cristina Fernández de Kirchner.
Uno es el ahora precandidato a intendente y líder Movimiento de Unidad Popular (MUP) Federico Martelli. En las últimas elecciones fue cabeza de una de las listas de concejales y ahora se lanzó encabezando el espacio Presente, alineado con el peronismo pero con respaldo del gobernador de San Juan Sergio Uñac.

Otro de los firmantes y activo participante del grupo, bautizado Callao justamente por la dirección donde se realizó aquel primer encuentro, es Guillermo Justo Chaves ex funcionario del Ministerio del Interior, quien hoy aparece ligado estrechamente a Felipe Solá, de quien además es cuñado. Integró la misma lista que Martelli aunque encabezando la de diputados provinciales. Y como parte del felipismo actualmente también podría disputar algún cargo dentro del armado peronista.

Como cuarta precandidata a diputada bonaerense de aquella nómina que encabezaba Chaves aparecía Natalia De Sio quien también firmó el documento fundacional del grupo y aparece como una de sus activas integrantes.
Cecilia Gómez Mirada se suma al grupo fundacional. Es secretaria de organización del MUP y actual Directora de Politícas Públicas en la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires. En las elecciones de 2017 fue cuarta precandidata a concejal de la lista que encabezó Martelli.

Finalmente aparece la concejala de Unidad Ciudadana y precandidata a intendenta de La Plata Victoria Tolosa Paz, la única que llegó al grupo desde el kirchnerismo. El vínculo alimentado en las mesas de reflexión política y de gestión le derivó en febrero pasado en que Alberto Fernández la acompañara en el lanzamiento de su pre candidatura.
Con el lanzamiento de la fórmula Fernández-Fernández el Grupo Callao ganó centralidad en la escena política al punto que algunos de sus integrantes, como Cecilia Tedesca y Matías Kulfas, ya fueron mencionados en un hipotético equipo económico.
Los otros cinco integrates son Santiago Cafiero, Miguel Cuberos, Camila García, Fernando Peirano, Agustín D’atelis y Aníbal Pitelli.
Uno de los primeros productos surgidos del grupo, que trabaja con la mi intención de ser usina de ideas como lo fuera el Grupo Calafate en la previa de la elección de Néstor Kirchner como presidente, fue un documento con medidas alternativas para superar la crisis económica. "Ya a nadie se le ocurre pensar que el peronismo puede ganar por separado. Tenemos que lograr la unidad con aquellos que no piensan distinto y, si no logramos ponernos de acuerdo, dejar que la gente vote en una interna", decía entonces Fernández.
LA HISTORIA
En una nota escrita por Chaves en las últimas horas, da cuenta de lo que considera es el espíritu del Grupo Callao, donde cuenta que la convocatoria arrancó días después de la derrota electoral del 2017. “Desde el comienzo, cuando nos encontrábamos en el bar de Callao y Lavalle o en su estudio jurídico, Alberto nos planteó claramente lo que pretendía. Intentó inculcar la mística del célebre Grupo Calafate repitiendo una y otra vez anécdotas de la experiencia que había terminado con Néstor Kirchner en la presidencia, algo que significaba un extraordinario inflador motivacional” relata.

“Conformado por dirigentes -algunos más jóvenes que otros- pero que habíamos pasado por la gestión en distintas áreas o participado en elecciones nació con objetivos muy claros” dice antes de enumerarlos: “trabajar una opción para ganarle a Macri”, “promover un mensaje y acciones concretas en torno a la unidad”, “buscar la renovación como condición fundamental”, “fomentar la capacidad para dialogar para terminar con la grieta” y “construir el futuro”.
Y agrega: “Con ese espíritu muchos trabajamos este año y medio, desde diferentes lugares pero plenamente conocedores de ese mandato. Somos apenas 13 integrantes y cuando lo consultábamos a Alberto por ampliar su conformación, el insistía con invitar a nuestras actividades a muchos compañeros y compañeras, pero los “Callao” eran los iniciales. Una forma de consolidar identidad y mantener la esencia, sostenía”.