Los radicales platenses que se oponen a la permanencia de la UCR en la alianza Cambiemos profundizaron su crítica al oficialismo partidario, al que calificaron de “servil” a los intereses del PRO, y en paralelo avanzaron en las negociaciones con los sectores denominados “progresistas”, encabezados por los referentes de Roberto Lavagna, para trabajar sobre una tercera vía electoral.
Según trascendió, ya hubo tres encuentros y en los próximos días habrá otro, al que se sumarán el GEN y el Socialismo.
Una lectura de los participantes hasta ahora permite configurar una escena que, no obstante, puede ser variable. Los radicales disidentes a Cambiemos que participaron fueron la concejal Florencia Rollié, el ex candidato a intendente Javier Quinterno y dirigentes como Luis Mennucci, Dardo Pérez, Marcelo Viñes y Carlos Lahiteau.
Por el lavagnismo, el ex massista Juan Amondarain encabezó la delegación, acompañado de José Ramón Arteaga, alguien que sin embargo aún aparece en las filas de Sergio Massa como posible candidato a intendente. También participó el ex diputado nacional Ariel Pasini y la ex candidata a senadora nacional Florencia Casamiquella, ambos de la vertiente randazzista.
Se espera que en los próximos días se realice un nuevo encuentro al que se sumarán los margaritos con el concejal Gastón Crespo a la cabeza. Y el Partido Socialista, representado por el ex concejal Emiliano Fernández.

Las ausencias habilitan las especulaciones, más allá de que en una instancia posterior se puedan sumar. No estuvo el sector randazzista que impulsa la precandidatura a intendenta de Lorena Riesgo. Tampoco otro de los aspirantes a la intendencia, uno de los primeros enrolados en el lavagnismo, el concejal Luciano Sanguinetti. Ambos –tal vez– podrían sentirse representados. Riesgo por Casamiquella y Sanguinetti por Amondarain.
LA PUJA RADICAL
El telón de fondo de las negociaciones es el creciente malestar de los radicales que rechazan el rol que el oficialismo, representado por el “salvadorismo”, está teniendo dentro de Cambiemos y de los gobiernos bonaerense y platense. Cargan en ese orden contra el vicegobernador Daniel Salvador y contra el presidente de la Junta Central platense, Claudio Frangul. Pero a la vez expresan la necesidad de salirse de la grieta: "Ni Macri, ni Cristina" es su síntesis.
Se enrolan detrás de figuras históricas con incidencia nacional como Ricardo Alfonsín, Federico Storani, Juan Manuel Casella y Jorge Sappia, el presidente de la Convención Nacional. Los tres primeros estuvieron este sábado en La Plata, en un almuerzo en la quinta La Ernestina de Arana, donde solidificaron el nucleamiento local y empezaron a delinear los pasos a seguir ante los escenarios posibles.
En ese asado hubo algunos invitados extrapartidarios como los representantes del gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, Juan Ayerra, ex funcionario de Julio Garro en el área de Obras Públicas, además de los lavagnistas Alberto Aispuru y Alfredo Lucchesi, también con pasado en el gabinete municipal en el área de Salud.
"Una alternativa a Macri y a Cristina, que se parecen mucho entre sí", fue la síntesis de Rollié al explicar las definiciones del encuentro. "Conformada en base a ideas y programas y no a la urgencia electoral". En La Plata aseguran haber definido 15 políticas de Estado esenciales y 15 complementarias "para presentarles a los platenses y convocar a todas los espacios políticos que estén dispuestos a adherir a firmar un compromiso de cara al futuro".

En La Plata crecen las objeciones al oficialismo partidario y eso fue expresado por el discurso de Rollié en ese almuerzo, que tuvo entre sus comensales a algunos integrantes de la conducción actual, relacionados sobre todo con Storani. Aunque el año pasado decidieron armar una lista única para los cargos de la Junta Central, ahora critican que la vida partidaria “es prácticamente inexistente” y que el rol dentro de Cambiemos se reduce a una “comisión permanente de homenajes”, especialmente a Raúl Alfonsín, alguien que –consideran– “estaría en la vereda de enfrente de las políticas que está avalando el partido”.

“El partido está teniendo un rol diferenciado de lo que debiera ser el ideario”, dijo el ex concejal Marcelo Viñes quien dijo estar sorprendido por “la actitud servil”. Y cargó con una crítica dura a quienes ocupan lugares en el gobierno de Cambiemos: “En estos tiempos de necesidad laboral están atados a un cargo o a algún contrato”.
En el mismo sentido opinó el dirigente Luis Menucci. “Alguno de manera aislada podrá desempeñar una buena tarea, pero se han conformado con llevarse algunos conchavos”, dijo. Y lamentó que también aparezcan ligados a “las políticas de ajuste que han fracasado y se dan de patadas con lo que siempre ha sostenido nuestro partido”.

Ambos criticaron la vida interna del partido. Pese a que la conducción mantiene activa la Escuela de Gobierno, los detractores consideran que no se cumplen con las actividades partidarias. “No ha habido debate de los cien miembros que tiene el partido a nivel local, y la mesa política se ha reunido sólo dos veces con lo cual podemos afirmar que el partido está prácticamente cerrado”, dijo Menucci.
Viñes encuentra una explicación. “No hay actividad porque no se quieren exponer a que vayamos los que pensamos distinto a expresar lo que pensamos como ya lo hemos hecho en alguna ocasión”.
Los dirigentes radicales más activos en la estructura de cambiemos son, además de los concejales Frangul y Raúl Abraham, los secretarios de Desarrollo Social, Raúl Cadáa; Salud, German Niedfeld y Producción, Rogelio Blesa.