Más de 150 causas abiertas, un expediente por eutanasia y la lucha en favor de las mascotas. Todo eso se dio en el primero de los años de funcionamiento de la fiscalía especializada en combatir el maltrato animal, bautizada en los pasillos judiciales como "la fiscalía de las mascotas".
Desde el 30 de abril de 2018 la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio 6 de La Plata, a cargo de Marcelo Romero, es la encargada de recibir las denuncias e investigar los posibles hechos de maltrato animal o violencia a mascotas. Cabe aclarar que esta fiscalía está exceptuada de investigar casos de tráfico de fauna ya que se trata de un delito que se tramita en el fuero Federal, ante un caso de estos, inicia las actuaciones con trámites de ritual, declina la competencia y el expediente es girado a la órbita de los tribunales federales.
La medida fue dispuesta por el fiscal general platense, Héctor Vogliolo, quien en la resolución oficial de designación destacó que "la propagación de las concepciones animalistas, ecologistas, ambientalistas, etc., vienen exigiendo un cambio que respete los principios proclamados por la Declaración Universal de los Derechos del Animal". Para facilitar esta tarea, Vogliolo consideró que las investigaciones debían sean llevadas adelante por una misma fiscalía, que fuera capaz de dar cuenta de aquellas conductas que podrían considerarse un delito teniendo como víctimas a animales domésticos.
Tras su notificación oficial el fiscal Romero aseguró entonces que "el animal es un sujeto de derechos, protegido por la Ley Sarmiento, complementaria del Código Penal" y remarcó que esa fiscalía se ocuparía no solo del maltrato doméstico sino de animales cautivos y, en aquellos casos en los que se detectara una contravención, las causas serían remitidas al fuero correccional.
El apoyo entonces llegó rápidamente. A pocos días de su puesta en funcionamiento, el defensor del pueblo bonaerense Guido Lorenzino le dijo a 0221.com.ar que era una "muy buen noticia" la creación en La Plata una fiscalía especial para el maltrato animal.
A un año de aquel anuncio, el trabajo no ha cesado. En estos doce meses, el delito más repetido fue el de maltrato a animales de tiro, es decir, los caballos que arrastran carros, en la mayoría de los casos, por cartoneros y chatarreros, según cifras oficiales de la fiscalía a las que accedió 0221.com.ar. "El balance creo que es bueno, positivo. Se generaron muchas denuncias, la gente se fue acercando y vieron de nuestro compromiso con el tema", sostuvo el fiscal consultado por este portal.

"Hemos recibido el apoyo de la autoridades municipales, trabajamos codo a codo con ellos, con Control Ciudadano y con la Policía bonaerense", detalló el magistrado, pero reconoció que aún hay un tema pendiente que es el lugar de alojamientos de los animales judicializados.
El momento más dramático ocurrió entre el 5 y 6 de junio, cuando tomaron la decisión de someter a la elefanta Pelusa al procedimiento de eutanasia para terminar con la prolongada agonía que sufrió en el tramo final de su vida, que la encontró físicamente muy desmejorada, pese a los esfuerzos, cuidados y mimos que le brindaron en el zoológico de La Plata. La medida fue convalidada por el juez de Garantías, Juan Pablo Massi, luego de intensas y profundas entrevistas con veterinarios y especialistas extranjeros, quienes diagnosticaron que el cuadro de la elefanta era "irreversible".

"Tengo un recuerdo triste que fue el caso de la elefanta Pelusa, estaba muy enferma, sufriendo, pero el dejo de tristeza fue grande al ver tanta gente comprometida en el final diferente pensado en el santuario a Brasil. Ella decidió quedarse ahí (en el zoológico local) se acostó en el lugar que fue traída de pequeña y nos hizo pensar a todos sobre el cambio de paradigma respecto a los zoológicos, tomamos conciencia que no deben existir cómo los conocemos", reflexionó Romero.

En efecto, el estado de salud del paquidermo fue la primera causa abierta. La investigación se inició por una serie de denuncias en redes sociales que fueron colectadas en una fiscalía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y remitidas a La Plata. En ese marco, Romero cerró que a pesar de todo, su caso, le permitió a muchos tomar conciencia sobre la necesidad de erradicar el maltrato animal, cerrar el zoológicos y buscar nuevos lugares para las decenas de animales que se encontraban en ese predio que, ahora, será reconvertido en un Biparque.