En las últimas horas salió a la luz un emotivo y tierno relato, que tiene como protagonista a Keila, una nena platense que nació y vivió en el Hospital San Lucas, situado dentro del predio de la cárcel de Olmos, fue adoptada y hoy es la ahijada de Guillermina Valdés.
Esta conmovedora historia comenzó cuando Irene decidió adoptar a Keila, luego de conocerla durante el voluntariado social que realizaba dentro del establecimiento para la gente privada de su libertad y sus hijos. “Me levantó los brazos y le hice upa. Desde ese momento no nos separamos más”, relata la mamá adoptiva de la niña, que desde hace 5 años tiene una nueva familia.
En la entrevista dada al programa televisivo Somos Familia, de Todo Noticias, Irene cuenta que Keila tiene retraso madurativo, apenas caminaba cuando la conoció, tenía 4 años y se encontraba en un complicado estado de salud. Sin dudarlo y siendo soltera, inició los trámites legales para adoptarla y desde hace 5 años, la niña le cambió su vida.
De la conmovedora historia tomó conocimiento Marcelo Tinelli y al mismo tiempo, Guillermina Valdés. Una de las parejas más famosas del país, de inmediato quisieron conocer a Irene y su hija, ya que les había causado una gran admiración lo hecho por la mujer. “Hace dos años conocimos a Marcelo y Guillermina después de que se contactaron con nosotros tras leer una nota sobre nuestra historia. Fueron muy generosos conmigo y con mi familia”, contó la mamá de nena que está a punto de comenzar el tercer grado del colegio.
La esposa del exitoso conductor mantiene un contacto asiduo con Irene y acompaña el desarrollo y crecimiento de Keila. Debido a esta relación que entablaron con la pequeña, la madre adoptiva de la niña decidió nombrar a Valdés como la madrina de Keila. Tal como relata la mujer, tanto Marcelo Tinelli como Guillermina Valdés, se encargan de ayudarla en todo lo que pueden. Desde la construcción de su casa, hasta en el momento de afrontar otro tipo de situaciones que van por fuera de lo económico, el ex presidente de San Lorenzo y la modelo son los primeros en colaborar.
Irene comparte junto a Keila la pasión por Gimnasia y que le transmitió a su hija, con quien va asiduamente al Bosque a ver el elenco tripero. Luego de haber podido dar a luz a su hijo Timoteo, la mujer no olvida la cara de esa niña que le extendió los brazos en el Hospital y la cual hoy en día camina y crece a su lado.