La Copa Interamercana se ideó como la forma de definir a un único campeón en el continente americano y por eso enfrentó entre 1969 y 1998 a los ganadores de la Copa Libertadores de la CONMEBOL y de la Liga de Campeones de la CONCACAF (con equipos de América del Norte y Centroamérica). La competición, largamente olvidada, esconde algunas perlitas de la historia: se le negó a Boca, ningún equipo brasileño pudo conquistar y cinco clubes argentinos la tienen en sus vitrinas.
El 21 de febrero de 1969, hace exactamente 50 años, el Pincha pasó a la historia tras convertirse en el primer equipo en consagrarse campeón absoluto de América. Aquella noche, El Doctor aún no tenía esa maña que ganó como DT -y que lo llevó a pasar 30 años sin tocar la Copa del Mundo que él mismo ganó en 1986- y sí se animó a alzar el trofeo de la competición. La escena quedó registrada en una inolvidable foto, en la que vérselo vistiendo la camiseta con bastones albirrojos mientras sostiene la copa junto a sus compañeros.
La primera edición de la competencia generó gran expectativa y se disputó en el estadio Azteca. Para los mexicanos fue todo un ensayo para el Mundial que se disputaría en ese país solo un año después.
El primer finalista llegado de la CONCACAF fue el Toluca, declarado campeón sin siquiera haber jugado la final. Su rival, el Aurora de Guatemala, nunca pudo disputar el partido tras haber sido descalificado por los hechos de violencia ocurridos en los partidos previos del certamen.
Enfrente, Estudiantes viajó a México con solo 15 jugadores. La lesión de Hugo Spadaro había dejado a Osvaldo Zubeldía con tan solo tres cambios posibles, sin embargo no necesitó ninguno para imponerse en el partido de ida por 2 a 1, con goles de Marcos Conigliario y el propio Carlos Bilardo.

La sorpresa se dio en el partido de vuelta, en La Plata. El Pincha solo necesitaba empatar para ser campeón y empezó ganando con un tanto de Juan Ramón Verón, pero los mexicanos lo dieron vuelta y se impusieron por 2 a 1. El resultado obligó a los organizadores a planear un tercer encuentro en Montevideo.
"Todos somos culpables. Los jugadores, por subestimar a los mexicanos, y yo, por darles tres días de descanso después de volver de México, cuando tendríamos que haber seguido trabajando. Es un barbaridad lo que desaprovechamos y no tiene perdón", lanzó Zubeldía tras la derrota en suelo platense.
Finalmente, el 21 de febrero de 1969, Estudiantes y su DT demostraron haber aprendido de la derrota. Aquella jornada se impusieron con jerarquía y sellaron un contundente 3 a 0 con un gol de Eduardo Flores, que abrió la cuenta; y otros dos de Conigliario que sellaron el resultado final del encuentro.

Con el paso de los años, la Interamericana fue perdiendo interés y la llegada del Mundial de Clubes de la FIFA, que finalmente incluyó a los equipos de la CONCACAF terminó por darle la estocada final. La copa que muchos campeones, incluso, se negaron a jugar perdió sentido y simplemente dejó de jugarse, tal vez, hasta que algún equipo interesado en sumar trofeos o alguna oportunidad económica la rescate del olvido y la reviva en el presente del fútbol internacional.