Fue así como construimos un Estado Municipal presente, trabajando en la prevención para adelantarnos a las consecuencias de eventos climáticos cada vez más contundentes.
Fue así como construimos un Estado Municipal presente, trabajando en la prevención para adelantarnos a las consecuencias de eventos climáticos cada vez más contundentes.
Lo hicimos formando equipos profesionales de asistencia inmediata para que nunca más los platenses sufrieran las consecuencias del abandono frente a una inundación.
Mientras tanto, nos concentramos en las obras hidráulicas troncales, las más importantes, las que se habían prometido una y otra vez y nunca se habían llevado a cabo.
De esta manera pusimos en marcha el Mega Plan Hidráulico junto con la Provincia de Buenos Aires. Muchos vecinos dudaron de que esta vez fuera cierto. Y la verdad es que tenían razón.
Fueron muchos años y muchos gobiernos los que prometieron cosas que nunca cumplieron. Pero esta vez fue distinto. Los platenses confiaron en nosotros y nos eligieron para que brindemos soluciones al problema de las inundaciones. Y gracias al trabajo en equipo entre los tres niveles del Estado pudimos cumplir.
Esto nos permitió honrar la palabra, y devolverle el valor que se merece, porque ahora podemos ver las obras hidráulicas estructurales concluidas, luego de años de espera. Es un sueño que pudimos hacer realidad entre todos. Es histórico y es para siempre.
Por eso quiero reconocer el compromiso de la gobernadora María Eugenia Vidal, que siempre nos acompañó y se interesó personalmente sobre el estado de los arroyos cada vez que llovía.
Pero este esfuerzo nacional y provincial por concluir las obras estructurales en la ciudad de La Plata no hubiera tenido sentido sin las obras complementarias, que son responsabilidad del municipio, nuestra responsabilidad, y son claves para que las obras del Mega Plan cobren sentido.
En un contexto de cambio climático donde puede caer muchísima agua en pocos minutos, los anegamientos podrían ocurrir en cualquier parte. Por eso nunca perdimos el foco y trabajamos en las obras complementarias para drenar el agua lo más pronto posible. Construimos nuevos derivadores, entubamientos, sumideros y desagües con recursos propios para que el agua escurra rápido. Son trabajos que no se ven porque van por debajo de la tierra. Quizá por eso ningún gobierno local se ocupó en hacerlas antes.
Pudimos demostrar que somos capaces de cumplir con nuestros compromisos aun cuando todavía faltan muchas cosas por hacer. Detrás de los números, de los 400 mil vecinos beneficiados y de los 200 millones de dólares invertidos, hay historias de vida, hay familias enteras y personas que tienen otra oportunidad en la Ciudad que eligieron para vivir. Ellos saben que esta vez las obras están terminadas y son para siempre, y que nunca más van a estar solos cuando más lo necesiten.
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