De plomo de Soda Stereo a crear la empresa más importante de estética para autos del país | 0221
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De plomo de Soda Stereo a crear la empresa más importante de estética para autos del país

El platense Sergio Pousa tuvo una vida llena de altibajos que, sin embargo, le dejaron el aprendizaje y la satisfacción de saber que con esfuerzo e impronta se logra progresar. Así fue como fundó una de las marcas más reconocidas a la hora de hablar de estética para vehículos.

Allá por el año 1986, Sergio era empleado del Hospital de Niños de La Plata, pero su pasión era la música; o mejor dicho, la tecnología aplicada a ella. Su fanatismo por Soda Stereo lo llevó a buscar la manera de conseguir lo que tanto quería: ir al recital que daban en La Plata.

“De casualidad, por no tener un mango, me acerqué a la boletería y les pregunté cuál era la productora que los traía. Me contacté con ellos y me dijeron que necesitaban plomos. No plomos de Soda, sino plomos de plomos de Soda”. Empezó a trabajar ahí y terminó haciendo el resto de la Gira Animal con ellos.

Lo que más lo entusiasmaba era la parafernalia que rodeaba a la banda. Le encantaba cómo hacían música de una manera disruptiva, en una época en donde el rock se tocaba de una manera en particular, casi repetitiva. Esa experiencia le dio contactos y uno de ellos le permitió conocer a una persona en Buenos Aires que venía de España, quien puso un Instituto de Tecnología aplicada a la música llamado El Laboratorio.

Juntos, lograron hacer la primera orquesta digital del mundo. Una orquesta de teclados, en donde cada uno simulaba otro instrumento. “Sonaba horrible, pero eran placas de sonido. Era algo muy nuevo. Hoy por hoy, el 90% de la música de la películas se hacen más o menos con ese sistema”, asegura.

Después de esto, Pousa decidió emprender y puso su propio instituto en La Plata, pero no le fue bien. Hizo tres intentos y no funcionó. En ese momento no existían las redes sociales y llegar al público interesado en esta disciplina no era tarea fácil. Pero encontró cuál era el problema real. Se dio cuenta que no tenía la cabeza puesta en la parte empresarial, estaba dedicado sólo a la parte artística.

“Me dedicaba más a la actividad que a generar una empresa, un error gravísimo. Porque cuando vos hacés un proyecto de trabajo tienen que estar la pasión y lo empresarial unido, sino te vas al tacho”, expresó.

Inmerso en una crisis económica importante, Sergio fue una de las tantas víctimas de la inundación del 2 de abril. El único elemento de valor que se salvó en su departamento fue la foto de sus hijos. Si bien su empleo fijo seguía estando en el hospital, la necesidad lo llevó a trabajar en el taller mecánico de un amigo.

Un día su novia le muestra una publicidad de unos ecuatorianos que hacían limpieza de interior de autos y fue en ese momento que a Pousa se le “prendió la lamparita”. Comenzó a investigar cuáles eran los materiales que necesitaba para realizar ese trabajo y al mismo tiempo averiguó por un préstamo bancario. Así consiguió el dinero para comprar la máquina.

“Empecé en un jardín sin techo y el primer auto lo hice el 2 de abril del 2014, justo un año después de la inundación. El cachetazo más duro y más lindo. Empecé a volantear y empezaron a llegar los clientes”, cuenta aún sin creer en las vueltas de la vida.

En ese momento pensó en el Marketing Digital. Estudiaba las redes sociales y publicaba sus trabajos en ellas. Todas fotos detalle, ya que el lugar físico no era el mejor, y se confeccionó una página web.

“Un día me pasó algo terrible, yo mostraba fotos detalle de las cosas que hacía, pero cuando llegaban al local era un sucucho. Un día le di un turno a un BMW y cuando el hombre trajo el auto, vio el lugar y siguió de largo. Tuve dos opciones: enojarme o alegrarme. Me di cuenta que tenia que poner un local lindo. Ahí generé las cuatro patas del local: el servicio, la atención al cliente, marketing digital y el local en sí. Ahí empezamos a crecer”, indicó. 

Alquiló un taller en 59 entre 24 y 25, “el taller de Marta”. Se preocupó por que esas cuatro patas funcionaran a la perfección. Un cliente le dijo que lo que hacía en el local era detailing de autos, Pousa se rió, no sabía de lo que hablaba. Investigó y se anotó en un curso en Buenos Aires y se especializó.

Hoy, AutoDetail es el principal Centro de Estética Vehicular del país. Al taller de Marta llegan los más importantes autos de la Argentina. Y no sólo eso, allí se dictan cursos a los cuales asisten desde Buenos Aires, Formosa, Mendoza, Chile, Paraguay, Brasil.

“Somos el centro de estetica vehicular de mayor alcance en el país y te diría en Latinoamérica también, somos el que tiene más seguidores del mundo”, confiesa. “Yo quise conservar esto que me hizo llegar hasta acá, la pasión por cualquier cosa necesita del contacto con la gente. Acá trabajamos a puertas abiertas”, destaca finalmente.

De plomo de Soda Stereo a crear la empresa más importante de estética para autos del país
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De plomo de Soda Stereo a crear la empresa más importante de estética para autos del país

El platense Sergio Pousa tuvo una vida llena de altibajos que, sin embargo, le dejaron el aprendizaje y la satisfacción de saber que con esfuerzo e impronta se logra progresar. Así fue como fundó una de las marcas más reconocidas a la hora de hablar de estética para vehículos.

22 de diciembre de 2019

Allá por el año 1986, Sergio era empleado del Hospital de Niños de La Plata, pero su pasión era la música; o mejor dicho, la tecnología aplicada a ella. Su fanatismo por Soda Stereo lo llevó a buscar la manera de conseguir lo que tanto quería: ir al recital que daban en La Plata.

“De casualidad, por no tener un mango, me acerqué a la boletería y les pregunté cuál era la productora que los traía. Me contacté con ellos y me dijeron que necesitaban plomos. No plomos de Soda, sino plomos de plomos de Soda”. Empezó a trabajar ahí y terminó haciendo el resto de la Gira Animal con ellos.

Lo que más lo entusiasmaba era la parafernalia que rodeaba a la banda. Le encantaba cómo hacían música de una manera disruptiva, en una época en donde el rock se tocaba de una manera en particular, casi repetitiva. Esa experiencia le dio contactos y uno de ellos le permitió conocer a una persona en Buenos Aires que venía de España, quien puso un Instituto de Tecnología aplicada a la música llamado El Laboratorio.

Juntos, lograron hacer la primera orquesta digital del mundo. Una orquesta de teclados, en donde cada uno simulaba otro instrumento. “Sonaba horrible, pero eran placas de sonido. Era algo muy nuevo. Hoy por hoy, el 90% de la música de la películas se hacen más o menos con ese sistema”, asegura.

Después de esto, Pousa decidió emprender y puso su propio instituto en La Plata, pero no le fue bien. Hizo tres intentos y no funcionó. En ese momento no existían las redes sociales y llegar al público interesado en esta disciplina no era tarea fácil. Pero encontró cuál era el problema real. Se dio cuenta que no tenía la cabeza puesta en la parte empresarial, estaba dedicado sólo a la parte artística.

“Me dedicaba más a la actividad que a generar una empresa, un error gravísimo. Porque cuando vos hacés un proyecto de trabajo tienen que estar la pasión y lo empresarial unido, sino te vas al tacho”, expresó.

Inmerso en una crisis económica importante, Sergio fue una de las tantas víctimas de la inundación del 2 de abril. El único elemento de valor que se salvó en su departamento fue la foto de sus hijos. Si bien su empleo fijo seguía estando en el hospital, la necesidad lo llevó a trabajar en el taller mecánico de un amigo.

Un día su novia le muestra una publicidad de unos ecuatorianos que hacían limpieza de interior de autos y fue en ese momento que a Pousa se le “prendió la lamparita”. Comenzó a investigar cuáles eran los materiales que necesitaba para realizar ese trabajo y al mismo tiempo averiguó por un préstamo bancario. Así consiguió el dinero para comprar la máquina.

“Empecé en un jardín sin techo y el primer auto lo hice el 2 de abril del 2014, justo un año después de la inundación. El cachetazo más duro y más lindo. Empecé a volantear y empezaron a llegar los clientes”, cuenta aún sin creer en las vueltas de la vida.

En ese momento pensó en el Marketing Digital. Estudiaba las redes sociales y publicaba sus trabajos en ellas. Todas fotos detalle, ya que el lugar físico no era el mejor, y se confeccionó una página web.

“Un día me pasó algo terrible, yo mostraba fotos detalle de las cosas que hacía, pero cuando llegaban al local era un sucucho. Un día le di un turno a un BMW y cuando el hombre trajo el auto, vio el lugar y siguió de largo. Tuve dos opciones: enojarme o alegrarme. Me di cuenta que tenia que poner un local lindo. Ahí generé las cuatro patas del local: el servicio, la atención al cliente, marketing digital y el local en sí. Ahí empezamos a crecer”, indicó. 

Alquiló un taller en 59 entre 24 y 25, “el taller de Marta”. Se preocupó por que esas cuatro patas funcionaran a la perfección. Un cliente le dijo que lo que hacía en el local era detailing de autos, Pousa se rió, no sabía de lo que hablaba. Investigó y se anotó en un curso en Buenos Aires y se especializó.

Hoy, AutoDetail es el principal Centro de Estética Vehicular del país. Al taller de Marta llegan los más importantes autos de la Argentina. Y no sólo eso, allí se dictan cursos a los cuales asisten desde Buenos Aires, Formosa, Mendoza, Chile, Paraguay, Brasil.

“Somos el centro de estetica vehicular de mayor alcance en el país y te diría en Latinoamérica también, somos el que tiene más seguidores del mundo”, confiesa. “Yo quise conservar esto que me hizo llegar hasta acá, la pasión por cualquier cosa necesita del contacto con la gente. Acá trabajamos a puertas abiertas”, destaca finalmente.

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El platense Sergio Pousa tuvo una vida llena de altibajos que, sin embargo, le dejaron el aprendizaje y la satisfacción de saber que con esfuerzo e impronta se logra progresar. Así fue como fundó una de las marcas más reconocidas a la hora de hablar de estética para vehículos.