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Los abusos en el Próvolo rebotan en La Plata: piden traer a un cura acusado a la ciudad

La fiscalía platense inició esa investigación en 2016, tras conocerse que los sacerdotes condenados en Mendoza por abusar sexualmente de varios hipoacúsicos del Instituto Próvolo de esa provincia, también habían trabajado en la sede local de la institución sita en 25 y 47.

Una fiscal de La Plata solicitó que el cura Nicola Corradi, condenado a 42 años de prisión por abusos sexuales y corrupción de menores en el Instituto Próvolo de Mendoza, sea trasladado a la ciudad para ser indagado por la presunta comisión de similares delitos contra menores hipoacúsicos del Instituto Próvolo de La Plata.

Cecilia Corfield, la fiscal que investiga posibles casos de abusos sexuales en la sede platense de la institución religiosa, ya solicitó hace meses el traslado de Corradi para ser indagado en la causa, pero se informó que había que esperar la finalización del juicio en Mendoza, lo que ocurrió este lunes 25 de noviembre, por lo que la funcionaria judicial insistió con el pedido.

Luego de tres años de investigación y casi otros tres de juicio oral, miembros del Fuero Penal Colegiado de Mendoza condenaron a los sacerdotes Horacio Corbacho (59 años) y Nicola Corradi (83) a la pena de 45 y 42 años de prisión respectivamente, y al jardinero Armando Gómez (49) a 18 años de cárcel por abusos sexuales y corrupción de menores en el Instituto Próvolo de Mendoza.

A fines de abril último, la justicia de La Plata ordenó la detención de los sacerdotes Nicola Corradi y Eliseo Pirmati, y de un empleado del Instituto Próvolo La Plata, acusados de abusos sexuales a hipoacúsicos internados en ese establecimiento décadas atrás.

En esa oportunidad sólo pudo ser detenido el empleado, ya que Pirmati está alojado en un asilo en Italia, por lo que ya se pidió su extradición; y Corradi estaba detenido y siendo juzgado en Mendoza.

Según la investigación de Corfield, en los hechos de abuso sexual ocurridos en el Próvolo de La Plata, hubo una "inusitada violencia desplegada para su comisión que nada la distingue de la aplicación de tormentos e imposición de torturas".

Nicola Corradi "fue la máxima autoridad del instituto desde 1970 a 1997" y su detención fue ordenada por los delitos de abuso sexual simple agravado por su condición de ministro del culto católico y encargado de la guarda por el grave daño en la salud de la víctima y reiterado cuando menos en 3 hechos; y abuso sexual con acceso carnal agravado reiterado por lo menos 5 hechos en su calidad de partícipe necesario".

Según la investigación fiscal, los abusos constatados se cometían los sábados, cuando "disminuía el número de alumnos internados y sólo quedaban los que no tenían familia".

El juez de Garantías de La Plata, Jorge Moya Panisello, al ordenar la detención de Corradi y Pirmati destacó en varios tramos de su resolución que "a la fecha de los delitos no sólo eran menores de edad sino incapaces en razón de su condición de sordomudos, lo que los convertía en niños indefensos, algunos de ellos sin familia contenedora". El magistrado estaba al frente del Juzgado de Garantías 2 de La Plata, en la actualidad ese cargo está en manos de Eduardo Silva Pelossi.

La fiscalía platense inició esa investigación a fines de 2016, luego de que se conociera que los sacerdotes condenados en Mendoza por abusar sexualmente de varios hipoacúsicos del Instituto Próvolo de esa provincia, también habían trabajado en el Próvolo de La Plata.

En la trama platense de estos abusos eclesiásticos también está detenido un ex docente de la institución sita en 25 y 47. Se trata de José Britez, quien fue capturado en la provincia de Misiones y deberá llevar su defensa a un proceso de juico oral.

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