El Pincha consiguió un valioso triunfo en el clásico platense y desató la alegría de todos los simpatizantes albirrojos y de los propios protagonistas, que primero celebraron de manera eufórica dentro del campo de juego y más tarde siguieron festejando en el vestuario visitante.
Entre saltos, empujones, canciones de la vuelta a 1 y 57 y hacia el clásico rival, los futbolistas de Estudiantes mostraron lo trascendental que resultó para el plantel ganar este clásico en el Bosque, confirmando la levantada del equipo Milito, que con esta victoria gana un poco de aire y tranquilidad para trabajar, a la vez que se aleja de la zona caliente de los promedios.
Además de que el conjunto albirrojo necesitaba una victoria de estas características, los jugadores también festejaron de esa manera porque el partido por momentos subió de temperatura y no le fue para nada fácil llevarse los 3 puntos de 60 y 118.
Ahora el elenco de Milito tendrá una semana en donde reinará el buen humor para plantear el cotejo del viernes contra Talleres, y ya meterse de lleno en lo que será la inauguración del Jorge Luis Hirschi.