Diego Villanueva acusado de asesinar a su hijo Renzo, fue beneficiado este lunes con un arresto domiciliario, luego de que prosperara el planteo de la defensa impulsado por el abogado Darío Saldaño. El acusado tenía prisión preventiva confirmada y ahora esperará el juicio -previsto para el año 2022- en la casa de su mamá, donde ya se encuentra su pareja y quien también será enjuiciada por la muerte del pequeño.
Según pudo saber 0221.com.ar, el Tribunal Oral Criminal III de La Plata entendió que "no existe riesgo de fuga" y que "el encierro que viene sufriendo en la unidad carcelaria puede morigerarse". Los jueces basaron su decisión en los informes presentados por los peritos y decidieron que el acusado deje la Unidad 34 de Melchor Romero, que aloja a personas declaradas inimputables o con problemas de salud mental a la espera de un dictamen pericial que establezca el posible grado de insanía.
Villanueva llegó a esa Unidad Penitenciaria tras haber intentado quitarse la vida y tras su ingreso fue evaluado por peritos que determinaron un tratamiento psicológico y farmacológico. En la última audiencia realizada en el fuero Penal de La Plata -que tuvo lugar el pasado miércoles-, el acusado aseguró que el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) no le proveía la medicación necesaria y que solo podía ver a su psicóloga "una vez cada tres meses". En ese marco, la defensa pidió que el acusado fuera beneficiado con prisión domiciliaria y este lunes la Justicia hizo lugar al pedido.
La fiscal Leila Aguilar y los abogados de Ángela Donato, mamá del pequeño fallecido, se opusieron a esta posibilidad y reclamaron que el acusado continuara detenido, pero los jueces Andrés Vitali, Santiago Paolini y Ernesto Domenech decidieron lo contrario.

En este expediente en particular Villanueva y la coimputada Rosa Martignoni (con arresto domiciliario) siempre estuvieron a disposición judicial. Una parte del proceso la transitaron en libertad, hasta que una pericia determinó que el nene no se cayó sino que lo empujaron, siempre según el dictamen de peritos que intervinieron en la reconstrucción del caso que fue investigado por el fiscal Marcelo Romero.

Villanueva y Martignoni están acusados de homicidio agravado, delito que se paga con prisión perpetua y deberán esperar hasta el 2022 para que la causa llegue a juicio y se dirima su responsabilidad en la trágica muerte de Renzo.