El intendente Julio Garro no se cuidó en ocultar la inmensa alegría que le provocó haber sido reelecto. Llegó al bunker que dispuso en 44 entre 11 y 12 para recibir a los medios donde los esperaban varios de los integrantes de las listas que lo acompañaban y gran cantidad de allegados y militantes que los vitorearon. Sonrió levantó los brazos y abrazó a cada uno que se le acercó.






