La dirigencia apostó fuerte al regreso de Milito. Y siguen convencidos a pesar del mal momento de su capacidad como entrenador; pero también son conscientes que la serie de malos resultados y actuaciones muy pobres conducen a un final y a un cambio timón porque el promedio acecha.
No hay tiempo para locuras ni para dilapidar puntos de cara a un futuro que puede no ser muy lejano. Milito, que nunca presentó la renuncia pero si estuvo dispuesto a dar un paso al costado sabe que una nueva derrota le pondrá punto final a su segundo ciclo en el club.
La gente que maneja el fútbol del club fue muy clara en las muestras de apoyo al entrenador, tanto públicamente como en forma privada. Pero la preocupación existe y el técnico en su interior lo agradece y espera que los jugadores, que tanto lo respetan y lo elogian en cada declaración, se lo demuestren en el campo de juego.
En estos 90 minutos que se vienen ante Central Córdoba los jugadores saben que de ellos depende que Milito siga siendo el conductor, lo hablaron una vez más en estos días y se comprometieron en dejar todo en el verde césped porque además saben que la salida del DT no será la única si los resultados no se dan. Muchos en diciembre pueden ver el mismo cartelito de “salida”. Los dirigentes respaldaron pero puertas para adentro quieren que los futbolistas le respondan al entrenador en los partidos toda la "banca"que se expresa en las declaraciones.
Estos 224 días del segunda etapa de Milito en el Pincha claramente tienen dos segmentos bien definidos. El primero los 8 partidos del final del semestre pasado donde el rendimiento alcanzó un 50 por ciento, mientras lo que va de la segunda parte del año la eficacia bajó considerablemente a un 38,88 por ciento.

En total se suman 20 partidos con un producido de 7 victorias, 5 empates y 8 derrotas, que representan apenas un 43,33 por ciento de eficacia. Ni siquiera pudo hacerse fuerte de local (45,83%) y de visitante el nivel aún es más bajo con un 33,33%.
Hay atenuantes que no pueden ser excusas. Por ejemplo Matías Pellegrini, que hoy podrá tener minutos en cancha sólo pudo estar en 8 encuentros de los 20 y 6 fueron en el semestre anterior, mientras que el mejor refuerzo, Angel González sólo jugó 7 de los 12 partidos de este semestre.

El sostén de este proceso deberá darse fuera de La Plata, donde todo le resultó más complicado, ya que acumula 4 derrotas consecutivas, 5 partidos sin ganar y apenas pudo convertir un gol en 5 juegos. El último éxito de visitante fue ante Bánfield por la Copa de la Superliga.
No hay margen de error. Hoy deberá ser el punto de partida para encaminar el ciclo o será el final y el comienzo de la búsqueda de un nuevo entrenador, algo que sería terrible para la dirigencia que encabeza Sebastián Verón, ya que en el horizonte si se cae Milito no encuentran un nombre seductor para encaminar el proceso futbolístico.