Durante la tarde de este martes, horas después de haber hallado el cadáver de Gisella Solís Calle, los médicos forenses realizaron la correspondiente autopsia en la morgue de La Plata y aunque determinaron que "no tiene signos de haber sido asfixiada" ni presenta "lesiones externas", todavía no pudieron determinar la causa de la muerte.
Así se desprende del primer informe que dieron a conocer los investigadores, quienes no obstante continuarán realizando diferentes estudios para definir cómo fue asesinada.
Los primeros resultados obtenidos por los especialistas, le dan más fuerza a una de las teorías que manejaron los pesquisas a lo largo del caso: que Gisella fue envenenada. Es que entre las pertenencias de Abel Casimiro Campos, el novio de la mujer y único sospechoso del caso, se encontró un frasco con veneno, lo que hizo sospechar que el hombre podría haberlo utilizado para asesinar a la odontóloga tras una fuerte discusión.
La odontóloga de 47 años había desaparecido hace 14 días y este martes fue hallada cerca el Camino Negro, la vía que une Villa Elisa con Punta Lara, en Ensenada. Los investigadores llegaron hasta ese lugar tras analizar las filmaciones del recorrido que realizó con su camioneta la pareja de la mujer.

Tras la autopsia, los médicos no lograron determinar con exactitud cómo fue que la asesinaron, ya que el cadáver "no presenta lesiones" de ataque ni tampoco de defensa.
Tampoco se observan signos de asfixia y se tomaron vías aéreas para descartarlo. En ese marco, los forenses determinaron que "no hay causal de muerte evidente" y por ello deberán realizara exámenes toxicológicos e histopatológicos.