"Quedó sin efecto". Así lo aseguraron a 0221.com.ar fuentes de la Comuna sobre la circular que establecía de qué manera debían vestirse los empleados y empleadas municipales, especialmente en el caso de las mujeres. Luego del revuelo, la medida se dio de baja.
Los mismos voceros también remarcaron que la disposición era de mayo de 2018. En ese marco, el intendente Garro dispuso darla de baja.
Cabe mencionar que el texto que se viralizó hacía referencia a la vestimenta con la que tenían que asistir los trabajadores y trabajadoras del área de Control Ciudadano y de Convivencia. “El personal femenino no podrá asistir con prendas que dejen al descubierto el abdomen, como así tampoco con polleras/ vestidos que no alcancen o sobrepasen el límite de las rodillas”, indicaba. También había restricciones para los varones: no podían ingresar con remeras o buzos de equipos de fútbol ni con bermudas. Además, tampoco debían ir con calzado playero, como ojotas o crocs.
Es así que el jefe comunal se reunirá con los responsables del área de Personal para que se notifique a todas las oficinas de atención al público sobre el uso de una indumentaria cómoda y acorde a los empleados.
Oscar Negrelli, secretario de Coordinación del municipio, hizo unas aclaraciones al respecto. Volvió a remarcar que la circular databa del año pasado y que no había sido firmada por el intendente.
“Nunca se avaló una redacción de estas características”, sostuvo Negrelli por radio La Red. El funcionario dijo que la circular “se redactó mal” e insistió con que en la dirección de Personal “no hay una sola persona afectada por esta norma”.
“No tenemos un requerimiento escrito, pero sí sostenemos en distintas áreas de atención al público que deben llevar uniformes o vestimentas respetando los derechos de los trabajadores. Atender al público no es lo mismo que estar en ropa de playa o pileta”, agregó. Y cerró: “No existe una norma firmada por el intendente ni por mí”.