“Esa final me abrió puertas para lo que fue mi carrera. Yo era muy joven. Todo fue una locura, la semana previa, el viaje a la cancha y todo lo que se vivió después. Es algo imborrable para los que jugamos ese día, es un orgullo haber jugado una final y ganarla”, contó el Lolo, que hoy sigue vinculado al club.
Lavallén salió al campo aquel 30 de enero con solo 6 partidos en Primera y Javier Castrilli cobró un penal por un foul a Hernán Díaz. El experimentado Guillermo Rivarola y el juvenil arquero frente a frente y un desenlace ya conocido pero que el propio Lolo vuelve a recordar en el mano a mano con 0221.com.ar.
“La verdad que fue una jugada que me marcó. Era una época que no había tecnología, era difícil estudiar tanto a los ejecutores, solo alguna referencia por los compactos que se veían en la tele. Fue pura intuición. Le pegó muy fuerte y tuve la suerte de ir para ese lado y la saqué”, recordó el exarquero mens sana.
El hoy entrenador de arqueros de las juveniles del Lobo es uno de los integrantes de la famosa categoría 73, aquella que dio jugadores emblemáticos como los mellizos Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, el Pata Ariel Pereira, Gustavo Dueña, Daniel Stremiz y Víctor Zwenger.
“Mi vida siempre estuvo vinculada a Gimnasia. Llegué al club a los 8 años, hice todas las inferiores, jugué en Primera con 19 años en una época donde era difícil llegar para un arquero, pero Carlos Ramacciotti y Edgardo Sbrissa confiaron en mí y siempre se los agradezco”, destacó Lavallén.
Hoy su función desde otro costado sigue ligada a las juveniles: “Tengo la responsabilidad de entrenar y formar a los arqueros desde la reserva hasta la novena. Algo que hago desde el 2010, solo me fui cuando estuvo Andrés Yllana de coordinador y luego volví”, dijo.
Sobre sus metas, afirmó: “Me gusta lo que hago, me enfoqué en esto de trabajar con los chicos y si bien soy DT recibido no me planteé dedicarme a eso. Puedo colaborar con algún muchacho o si el club lo necesita, pero dirigir está desestimado”.
El Lolo sólo jugó 19 partidos en el arco de Gimnasia. Debutó el 21 de noviembre de 1993 ante San Lorenzo, cuando ingresó por el lesionado Enzo Noce a los 40 minutos del primer tiempo. Tres días después frente a Newell’s en Rosario fue su primera vez como titular y su despedida llegó el 10 de agosto del 96 en aquella goleada 6 a 0 contra Rácing en el Bosque, donde ingresó otra vez por Noce a los 12 del complemento. Luego emigró al fútbol mexicano.
Hoy el fútbol es parte de su vida pero ya no se quiere "revolcar". No juega más. Sólo algo de paddle para mantenerse activo, dedicado de lleno a lo que más le gusta, la formación. Así es la vida de Javier Lavallén, que en aquella tarde de enero del 94 fue uno de los héroes del Lobo.