Luego de varios meses de trabajo ininterrumpido, la Provincia finalizó las obras de ampliación y canalización de la cuenca. Se trata de una inversión récord que tiene como objetivo principal que las lluvias dejen de generar inconvenientes para los vecinos de La Plata.
Las tareas iban a ser inauguradas este jueves en un acto en el que se contaba con la presencia de la gobernadora María Eugenia Vidal y el intendente Julio Garro, entre otros funcionarios locales y provinciales. Sin embargo, la presentación fue aplazada durante las últimas horas, en función de los malos pronósticos climáticos y la intensa búsqueda de Gisella Solís Calle, que también incluye el rastrillaje de varios arroyos de la ciudad.
El plan hidráulico diseñado e implementado por la administración provincial incluye una inversión de más de 210 millones de dólares. En ese marco, las obras sobre la cuenca del arroyo El Gato son las más importantes entre las muchas que se llevaron y aún se llevan a cabo en La Plata.
Para llevar adelante este plan de infraestructura, la Provincia invirtió más de más de 1.155 millones de pesos y construyó un total de 58 mil metros cúbicos de hormigón, media docena de puentes y 13.543 metros de trabajos ininterrumpidos. A pesar de la reducción de gastos en el Ministerio de Infraestructura bonaerense, el presupuesto de estas obras hidráulicas no se vio afectado y, afortunadamente, la cartera pudo finalizar los trabajos en una de las cuencas más problemáticas de la ciudad.
"Cuando llegamos, la obra tenía un porcentaje de avance muy bajo y estaba paralizada porque no se pagaban los certificados. Finalmente, con aportes del Gobierno nacional, la terminamos y la vamos a inaugurar este jueves", aseguró la mandataria provincial en diálogo con La Nación, luego de una reunión en sus flamantes oficinas en el Museo Nacional Ferroviario.
El sinuoso cauce del Gato se extiende por más de 35 kilómetros. Desde su nacimiento en Melchor Romero hasta su desembocadura en el Río Santiago, en Ensenada; cruza la ciudad en toda su extensión bordeando barrios y casas que se apilan a pocos metros del agua. Durante los últimos dos años, la Provincia y el Municipio debieron impulsar la relocalización de un importante número de vecinos para poder llevar a cabo las obras previstas.
"En algunos casos, la obra no hace que una zona deje de inundarse, pero sí elimina la posibilidad de que alguien muera, por la altura a la que llega el agua. La altura que tomó el agua en la inundación de 2013 se llevó muchas vidas", puntualizó Vidal y añadió que "algún lugar de La Plata se va a inundar, pero va a escurrir mucho más rápido".
Cabe destacar que la Municipalidad y la UNLP están trabajando para diseñar un Plan Director de Reducción del Riesgo de La Plata, un programa para prevenir las inclemencias climáticas y definir un protocolo de actuación para cuando una fuerte tormenta azote a la ciudad. Sin lugar a dudas, las obras de infraestructura en la cuenca del arroyo serán importantes para seguir profundizando estos lineamientos y así evitar lo que ocurrió el 2 de abril del 2013.