El intendente Julio Garro decidió por el momento no hacer uso de la licencia que el Concejo Deliberante le autorizó hasta el 28 de enero para sus vacaciones. Después de pasar la fiesta de Año Nuevo en Cariló, el jefe comunal platense volvió y este miércoles ya está al frente de la gestión.
Allegado al mandatario indicaron que si bien está instalado con su familia en la localidad balnearia, va a estar yendo y viniendo durante los primeros días. En tanto no hay precisión respecto a si en algún momento se tomará o no más días seguidos que hagan necesaria su reemplazo por Fernando Ponce, el sucesor natural por haber encabezado la lista de concejales que acompañó a Garro en 2015, cuando ganó la intendencia.
En La Plata dedicará parte de su agenda a cuestiones del verano, como lo es seguir de cerca las actividades de la colonia que funciona en la República de los Niños.
Varias lecturas tiene la decisión del intendente de seguir al frente de la gestión en los primeros días del año. La más importante pasa por el tono político que tendrá 2019, año en el cual buscará su reelección. Es precisamente esa intención lo que lo lleva a estar cerca en el verano, para atender personalmente cualquier situación imprevista que surja en un mes que se supone tranquilo.
Ya en el terreno de la especulación, podría considerarse que la intensidad con la que cerró 2018 también es un factor importante para decidir quedarse. Una batería de medidas importantes fueron aprobadas en la última sesión del Concejo Deliberante y es de su interés seguir su aplicación de cerca.

En el tope está la adjudicación del servicio de recolección de residuos que ahora debe superar la instancia de la firma del contrato con una previa decisión respecto de como se recalculará el valore del mismo, pautado antes de la disparada del dólar en 1.800 millones de pesos anuales. La idea es que el nuevo sistema con contenedores empiece a implementarse en el primer cuatrimestre.
Pero más allá de que el Concejo aprobó todo lo que él esperaba, en esa misma sesión abrió un frente de conflicto cuando aprobó en silencio una ordenanza que modifica la interpretación del cálculo de las dietas de los concejales que implica un aumento del 25%.
A Garro no le gustó la maniobra y decidió vetarla, con el costo político que eso puede implicarle dado que la decisión fue respaldada tanto por opositores como peronista. Se espera la publicación del vero en las próximas horas y la difusión de sus fundamentos. En su entorno dicen que el intendente quedó molesto y es posible que quiera estar cerca para evitar cualquier sorpresa.