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La nueva sede de la Escuela de Oficios de la UNLP ya cuenta con 700 alumnos inscriptos

A menos de un mes de su inauguración, cientos de jóvenes y adultos asisten a los diferentes cursos que dicta la UNLP para capacitarse en diferentes oficios. El presidente Fernando Tauber destacó el rol que cumplen en la sociedad las políticas de extensión.

Con el objetivo de aportar un espacio educativo alternativo para la inclusión laboral, la UNLP inauguró hace menos de un mes una nueva sede de la Escuela Universitaria de Oficios, la cual funciona en el Centro Regional de Extensión en la localidad de Berisso. Hasta el momento, 700 alumnos se capacitan en los diferentes cursos de mecánica, electricista, artesanías, entre otros.

El presidente de la UNLP, Fernando Tauber, destacó los alcances de la esta política y aseguró: “El gran desafío es multiplicar el número de alumnos de oficios en los próximos años. Queremos enfocar la tarea de extensión universitaria en enseñar, en transmitir conocimiento”. “En el mes de diciembre, cuando finalicen los cursos, más de 700 hombres y mujeres, jóvenes y adultos van a estar recibiendo su diploma con el sello de la UNLP, y eso nos llena de orgullo”, explicó.

Actualmente, en la sede de Berisso se están capacitando 15 comisiones de mecánica, cuidado de adultos mayores, cocinero de restaurant, seguridad e higiene, armado de muebles, soldador básico, electricista instalador, forestación, y terminalidad educativa de primaria y secundaria.

Además, se integran a la propuesta titulares del Programa Hacemos Futuro del ministerio de Desarrollo Social de la Nación. A su vez, la escuela tiene en marcha otras 16 ofertas formativas en oficios que se dictan en distintos Centros Comunitarios de Extensión de la UNLP y en dependencias de las facultades de Ingeniería e Informática.

La Escuela de Oficios de la UNLP dicta cursos de soldador por arco revestido, cuidador de adultos mayores, atención y cuidado de personas, auxiliar en mantenimiento de edificios, cerrajería, mantenimiento de parques y jardines, peluquería, albañil, gasista de tercera, entre otros.

Esta propuesta universitaria propone que las personas de todas las edades tengan un espacio alternativo de inclusión laboral, atendiendo a las situaciones particulares de escolarización y trabajos previos. Los cursos son coordinados con distintos actores e instituciones de la comunidad en el marco de diagnósticos sobre los sectores de actividad más dinámicos de la región.

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