En un trámite veloz y sin enunciar el contenido, el Concejo Deliberante de La Plata respaldó un decreto de la Presidencia a través del cual se establece que, de ahora en más, las sesiones dejarán de ser obligatoriamente todas las semanas y pasarán a realizarse cada 15 días. El modo en que el expediente se tramitó en el recinto generó algunas polémicas porque al menos dos de las concejalas que no estaban de acuerdo con la modificación aseguran que ni siquiera se enteraron que eso era lo que estaban votando cuando llegaron al punto 56 del sumario. De hecho quedó registrado el voto unánime del Cuerpo.
El decreto dispone la modificación del artículo 67 del Reglamento Interno que a partir de ahora quedará redactado de la siguiente manera: "El cuerpo se reunirá en sesión ordinaria dos veces al mes como mínimo, en el día y hora que se haya dispuesto en la sesión preparatoria, durante un período establecido por la Ley Orgánica Municipal". En esa sesión preparatoria, que se realiza al iniciar cada período ordinario, se había establecido como días de sesión todos los miércoles a las 11.
La decisión, que fue respaldada por la gran mayoría de los concejales de todos los bloques que estamparon su firma, generó revuelo interno en el bloque de Unidad Ciudadana debido a la oposición de Victoria Tolosa Paz quien se mostró sorprendida al ser consultada por 0221.com.ar sobre su posición. "No estoy de acuerdo porque es cerrar un espacio donde, en un momento sensible por la situación que atraviesa el pueblo, podemos plantear nuestra mirada", dijo.
Esa sorpresa desembocó en una discusión semipública con el presidente de su bancada Gastón Castagneto, por la diferencia de criterio de ambos respecto al tema. Las diferencias son, en realidad, con la totalidad del bloque puesto también firmaron Ana Herrán, Cristian Vander y Norberto "Chucho" Gómez.

La otra concejal que se opone al cambio en función de los argumentos que se esgrimieron es Florencia Rollié, la radical disidente de Cambiemos que negó la firma del expediente al presidente del bloque Claudio Frangul, cuando éste se la fue a pedir. Considera que no es un cambio sustancial desde lo formal sesionar todas las semanas o cada quince días pero desacreditó los fundamentos: "Es mentira que las comisiones no funcionan porque sesionamos todas las semanas, si no funcionan es porque hay una decisión política para que no funcionen. Y por otro lado si se acumularon cuatro mil expedientes es porque el Concejo no vota nada y cualquier proyecto queda dormido en comisión", remarcó.

En efecto, el argumento que esgrime el decreto de la presidencia del cuerpo, a cargo de Fernando Ponce, remite a "razones de una mayor y concienzuda labor legislativa en las Comisiones y en atención a los más de 4 mil expedientes que tramitan". Remarca también que cuenta "con el consenso de la totalidad de los bloques políticos que integran el cuerpo".

En el resto de los bloques hubo acuerdo y todos coincidieron en acompañar con su firma el proyecto. Consideran que favorecerá a la dinámica del cuerpo, que les dará más tiempo para elaborar y analizar los expedientes que llegarán a la siguiente sesión y que podrán usar los días miércoles en los que no se sesione para avanzar en alguna de las comisiones de trabajo.
La idea de que podría quedar instalada públicamente de que los concejales trabajarán menos sobrevoló el día una vez conocida la medida, pero fue rechazado de plano por quienes firmaron. "Acá se trabaja todo los días en comisiones y con la gente y las sesiones son sólo una parte del trabajo que hacemos", dijo uno de los consultados por respaldo al proyecto. Consideran también que buena parte de la labor está en la calle, "haciendo política" y atendiendo la demanda de los barrios "donde la situación es cada vez más complicada por la situación económica". Lo cierto es que la próxima sesión será el 3 de octubre y restarían 5 encuentros más en lo que queda del 2018.