Ocho escuelas que desde hace un tiempo no tienen clases o están sometidas a un régimen de horario reducido ("en contingencia") son el emergente real de una situación crítica desde el punto de vista político y de manejo de los fondos con los que el Consejo Escolar debiera canalizar las obras. El tema llegó al despacho del intendente Julio Garro después de la última sesión del Concejo Deliberante en la que irrumpiera el bloque sindical integrado por representantes locales de todos los gremios docentes con panfletos y gritos. En las últimas horas, el jefe comunal intentó reencausar el control, lo cual en la práctica también incide en el manejo del dinero para infraestructura y los servicios alimentarios que a partir de una decisión de la gobernador María Eugenia Vidal a la que adhirió el jefe comunal se canalizan a través de ese cuerpo.
Hasta ahora, el oficialismo gestionaba esa situación con el monitoreo del senador Juan Pablo Allan y el coordinador general del Gabinete, Oscar Negrelli, a quienes responden dos de los consejeros escolares: Pablo Bolini y Sandra Rodríguez respectivamente. Trascendió que en las últimas horas el jefe comunal le pidió al legislador bonaerense que asuma una responsabilidad mayor en ese manejo. Se trata, según indicaron a 0221.com.ar, de una suerte de toma de riendas políticas más fuerte con el objetivo de determinar y controlar la dinámica interna del Consejo y "garantizar que las demandas de los directivos sean escuchadas y las soluciones concretadas".
La situación en el Consejo Escolar venía siendo controlada por ambos dirigentes, pero la vida interna se complicó a partir de la adhesión de Garro a lo pedido por Vidal a los intendentes. Canalizar un presupusto mayor no ayudó y hubo varios episodios que emergieron de esa crisis: la renuncia del tesorero del cuerpo fue una, la designación del subsecretario de Vinculación y Gestión, Martiniano Ferrer Picado fue otra.
El Consejo Escolar maneja 2.5 millones por mes para trabajos de mantenimiento de menor envergadura, muchos de los cuales son los que reclaman los gremios. En tanto, el Fondo Educativo para grandes obras es administrado por el Ejecutivo.

El último relevamiento sobre la situación en las escuelas, con al menos ocho sin clases o en horario reducido, y otras 30 con problemas de funcionamiento por la falta de gas, llevó a Garro a buscar otro "ajuste de clavijas". La idea, según indicaron desde el Municipio, es que Allan y Negrelli sigan trabajando juntos en la vida interna del Consejo, pero será el senador quien los aborde políticamente, con una presencia permanente sobre el tema.
Las escuelas que los gremios habían mencionado con problemas más serios son los jardines de Infantes Nº984; Nº972 y Nº926, las escuelas primarias Nº72; Nº36 y Nº107 y las secundarias Nº83 y Nº93. Pero además mencionaron que en otras 30 no funcionan los comedores porque no tienen gas.