Luego de haber disputado ocho partidos en lo que va del semestre, el balance del funcionamiento del Pincha es positivo. A pesar de la eliminación de la Copa Libertadores, los resultados conseguidos también acompañaron y fueron relativamente buenos. Sin embargo, hay algo que no ha funcionado y es el principal déficit: los refuerzos.
Lucas Albertengo y Fernando Evangelista, llegaron en diferentes contextos y con distintas expectativas. El delantero, que aún pertenece a Independiente y está a préstamo en el León, fue buscado insistentemente por la dirigencia para que sea una de las principales armas en el ataque junto a Mariano Pavone. Luego de la salida de Juan Otero al fútbol de Francia, parecía que Albertengo venía a pelear mano a mano con el Tanque para saber quién se quedaba con el puesto de atacante principal, pero finalmente la aparición de Apaolaza terminó relegando a los otros dos a un segundo plano.
Más allá del buen nivel del juvenil, las actuaciones del ex jugador de Rafaela no han estado a la altura de lo que se esperaba. La mano del penal ante Godoy Cruz, el pase mal dado contra Belgrano y el gol errado contra Luján, son algunas de las jugadas puntuales que acentúan el mal arranque que ha tenido Albertengo en el Pincha. “Sé que la carta de presentación de Lucas no fue la que esperábamos, pero estoy convencido de que las cosas van a empezar a salirle bien”, declaró hace unos días el Chino Benítez, evidenciando la confianza que tienen en el delantero.
Por el lado de Evangelista, la situación es diferente. El defensor llegó a Estudiantes para ser una variante a Iván Erquiaga, el juvenil que para el DT es el titular. El lateral, que venía de jugar poco en Newell's, estuvo desde el arranque en el primer partido del semestre y su actuación dejó dudas. Luego volvió a aparecer frente a Belgrano, por la tercera fecha de la Superliga y esa vez se mostró endeble en la marca y sin aportar mucho al momento de atacar. A esto se le suma que, en los últimos encuentros ni siquiera estuvo entre los concentrados, algo que sorprende y evidencia lo relegado que está en la consideración del entrenador.
Nuevamente se repite la historia en el Pincha y la lupa vuelve a posarse en los movimientos del mercado de pases. Los únicos dos hombres que trajo el club, hoy no son titulares y tampoco cumplieron con las expectativas que se habían generado en los dirigentes y en los hinchas, quienes ya comenzaron a reprobarlos y mostrar su descontento.