Iris cayó a un pozo ciego abandonado durante la tarde del viernes luego de haber ido al patio trasero de su casa a recoger unas flores. En un momento de descuido, la abuela pisó en falso sin darse cuenta y terminó dentro de la húmeda cavidad de cuatro metros de largo y 30 centímetros de diámetro. Los bomberos la hallaron en posición fetal y con el cuerpo congelado, luego de que la mujer que la cuida la encontrara atrapada la mañana del sábado.
Emanuel Roldán (26), el primer auxiliar que la asistió, contó a C5N cómo fueron esos instantes en que descubrió a Iris en el pozo: "Nos acercamos con mucho cuidado porque había riesgo de que se desmoronara y observamos que en el fondo había una persona anciana que no se movía. De inmediato, nos pusimos los arneses de seguridad y yo descendí. Después de bajar los cuatro metros, tomé contacto con la señora; la desperté porque estaba dormida después de pasar tantas horas de frío. Le dije que era bombero, que veníamos a ayudarla, y lo primero que hizo fue tomarme la mano".
Los bomberos explicaron que Iris no se encontraba en la mejor situación psíquica al momento del rescate, ya que había pasado varias horas sin agua, comida ni cuidados mínimos.
Pese al exitoso operativo de rescate y el traslado de la abuela al Hospital de Gonnet, finalmente este domingo por la noche el panorama se complicó para la mujer que sufrió una insuficiencia respiratoria y falleció llegando a la medianoche