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Roberto, el taxista que devolvió 23 mil pesos y ahora pide ayuda con desesperación

Hace dos años su historia conmovió a toda la ciudad y fue noticia en los medios nacionales. Ahora necesita una mano para terminar de construir un hogar y reunir a su familia. "Trabajo 17 horas por día y no me alcanza", suplicó en diálogo con 0221.com.ar.

Hace dos años, Roberto López manejaba su taxi, como todos los días, y se encontró 23 mil pesos en el asiento de atrás del auto porque una pasajera se los había olvidado. Él se los devolvió y producto de su acción ejemplar, fue felicitado por el intendente Julio Garro. Su historia se hizo conocida rápidamente. Enseguida pidió ayuda por la grave situación familiar por la que estaba atravesando, ya que la solidaridad que recibió fue efímera: hoy en día está pidiendo urgente una mano para poder terminar de construir un hogar y reunir a su familia.

"Estoy necesitando ayuda por mi familia", le dijo Roberto a 0221.com.ar. Es que el taxista que pasa más de 15 horas por día arriba del auto llevando y trayendo pasajeros por toda la ciudad de La Plata continúa esperando que la vida le devuelva el enorme gesto que tuvo en 2016, cuando le devolvió a una señora un sobre con 23 mil pesos que había olvidado en el asiento de su vehículo, tras un viaje.

"Como todos los días, levanté una pasajera en la Terminal, la llevé hasta el Hospital de Niños y volví a la fila de taxis a la espera de otro viaje. Ni bien llegué, escucho por la radio que la señora se había olvidado un sobre con papeles en el asiento de atrás", contó en su momento y recordó que cuando se lo devolvió "ella me abrazó y me contó que eran 23 mil pesos para pagar el tratamiento de su hijo enfermo". "Yo tuve a uno de mis hijos internado en el Hospital de Niños 40 días, así que sé lo que se siente y me puse en su lugar", agregó.

Pero lejos de disfrutar de su buena acción, Roberto comenzó a vivir una pesadilla. “No doy más. Trabajo todo el día, hace siete meses que no me tomo franco y la plata no me alcanza. No puedo alquilar nada, tengo el documento retenido en un comercio en donde saqué fiado, todos los días tengo que pedir en la panadería y verdulería. Mi situación es desesperante. El 10 de noviembre me quedo en la calle”, dijo semanas después de que trascendiera aquella noticia, que llegó hasta los medios nacionales.

Se encadenó en la Municipalidad y pidió por todos lados que lo ayuden, pero no tuvo respuesta. Hoy, dos años después, vuelve a apelar a la solidaridad del platense.

"Yo nunca me negué a la ayuda del intendente y el municipio; ellos me pagaron 2 meses de alquiler en la casita en donde yo estaba con mi nene y mi señora internada; a mí me habían robado todo de mi casa y nunca pude superar eso; ellos me pagaron un par de meses de alquiler mientras buscaba un terreno y después me dijeron que me busque un terreno prestado: lo conseguí en Olmos, pero resultó ser un terreno muy bajo en donde puse una casilla, con mucha humedad y con el agua que subía. Se me moría el nene ahí", describió en diálogo con este portal.

"Yo no estoy desagradecido, pero lo que pasa es que lo que necesito es algo mío", remarcó. "En aquel lugar no podía estar, por mi nene, que tiene un problema y estuvo internado muy grave. El mes pasado me lo internaron dos veces en el Hospital Gutiérrez. Ahora estoy viviendo en un lugar que le falta el techo y se me entra toda el agua; tengo al otro nene desparramado y la situación es tan grave como antes, pero gracias a Dios no tengo a mi nene internado", agregó.

"No me queda otra que darles un papel a todos los pasajeros para pedirles chapas, tirantes, y demás. Necesito hacer algo en el terreno porque tengo a toda la familia desparramada. Mi señora está en una pieza que nos prestaron pero estoy arreglándole el techo para que no se llueva y tengo tres nenes chicos ahí. Después tengo otros que están desparramados en casas de parientes: en la casa de mi yerno estamos tratando de hacer un galponcito", describió.

Roberto trabaja 17 horas todos los días. "Trabajo todo el día para poder juntarlos (a la familia), pero por más que trabaje 20 horas sin parar no lo puedo superar. Estoy comprando cemento y arena de a poquito, pero necesito que me den una mano", insistió.

Su teléfono es 221 3601022. "Desde ya estoy muy agradecido, espero que me puedan ayudar", cerró.

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