Es una de las figuras emblemáticas del deporte argentino, tal vez la más importante, y este lunes comunicó su decisión a través de su redes sociales y en medio de varios agradecimientos destacó su enorme gratitud para todos los que lo acompañaron en su exitosa carrera.
El crack argentino cerró su emocionante despedida asegurando que “fue un viaje fabuloso que superó cualquier tipo de sueño”. Y no es para menos: fueron 3 años en la Liga Nacional, 4 en Italia y 16 en la NBA. La decisión se la comunicó mano a mano al entrenador Gregg Popovich, con quién más compartió.
Cuatro anillos en la NBA con los Spurs, campeón olímpico con su selección en el 2004, subcampeón mundial con Argentina, la lista de logros del argentino es larga y está llena de grandes hazañas. Un guerrero, un extraordinario deportista, un símbolo de la generación dorada del básquet argentino, líder en la tierra de los propios creadores de ese deporte.
Muchos dirán que es el mejor deportista argentino de todos los tiempos, aún en una carrera donde pueden participar Juan Manuel Fangio, Diego Maradona, Guillermo Vilas, Roberto De Vicenzo, Carlos Monzón, Lionel Messi, Hugo Porta y otras tantas firmas.
Ya no habrá más hazañas, ya no habrá un doble o un triple milagroso. Ya no habrá más Manu Ginóbili, pero su marca será imborrable.