La policía bonaerense encabezó este martes una feroz represión sobre los trabajadores del Astillero Río Santiago. En ese marco, decenas de referentes políticos manifestaron su repudio ante el accionar de los más de 400 efectivos abocados al operativo, pero el mandatario local Julio Garro manifestó otra visión de los hechos y aseguró que "nadie tiene derecho a destruir la ciudad".
"Una vez más, el patrimonio de todos los platenses fue dañado en una manifestación. Atentaron contra privados (muchos autos particulares) y contra el patrimonio público, que es de todos los vecinos (y que tendremos que reparar)", prosiguió el mandatario tras los violentos enfrentamientos que se registraron pasado el mediodía de este martes. En esa misma línea se refirió a las "agrupaciones políticas que participaron de los ataques" a quienes acusó de haber demostrado "en todo momento no querer dialogar". "El uso de bulones como arma muestra la premeditación con la que actuaron", lanzó Garro.
El Jefe Comunal volvió a acusar a los referentes políticos de la oposición, a quienes vinculó directamente con la represión de este martes. Así, agregó: "Hay muchos que no entendieron el cambio que reclaman los vecinos. Reiteramos que el único camino posible para la solución de conflictos es el diálogo". "Los platenses nos caracterizamos desde nuestra fundación por ser un pueblo abierto a recibir a todo el mundo (especialmente a otros bonaerenses). Pero quien venga a la Capital de la provincia tiene que saber en qué condiciones: en esta ciudad decidimos convivir en paz".

"Repudiamos todos los actos violentos que se sucedieron esta tarde y esperamos que la Justicia haga cumplir la ley", concluyó el mandatario.