El Lobo visitará a Banfield por la segunda fecha de la Superliga y los hinchas triperos podrán asistir, algo no habitual en la actualidad de nuestro fútbol argentino. Sin embargo la alegría no es completa, ya que los precios que deberán pagar son bastante excesivos en comparación al valor de la entrada general estipulado por la AFA.
Aquellos que vayan tendrán que desembolsar 500 pesos, lo cual no es para nada accesible en los tiempos que corren. Este panorama generó cierta nostalgia en muchos fanáticos mens sanas que hicieron memoria y recordaron la última vez que les tocó acudir al Florencio Solá en un choque en Primera División. Fue un viernes 12 de noviembre del 2010, por el Torneo Apertura de dicho año y terminaron 0 a 0. En aquella noche el público de Gimnasia pagó 40 pesos la entrada general y 90 pesos las pocas plateas asignadas, montos que parecen haber quedado en la prehistoria y suenan irrisorios si se los compara con los del encuentro del próximo sábado.
Resumen del último partido de Gimnasia visitando a Banfield con público visitante, en Primera
Si bien la abultada inflación es hace años la gran protagonista de nuestra economía, parece insólito, y difícil de explicar, como para ver el mismo espectáculo de hace ocho años atrás, hoy se debe pagar casi trece veces más que en ese momento. Ni hablar que los beneficios y comodidades que tienen los espectadores son prácticamente las mismas.
Sin embargo, ni la pésima situación económica que atraviesa el país y las inumerables complicaciones para adquirir las entradas vía web, le impedirán a los hinchas triperos decir presentes en el estadio de Banfield y alentar al equipo de Pedro Troglio.