sábado 09 de mayo de 2026

El líder de la triple fuga apuntó a un policía de La Plata por un crimen narco

Martín Lanatta aseguró que un integrante de la DDI local fue el “autor material” de las muertes de Forza, Ferrón y Bina. Nuevos detalles de la fuga.

0221.com.ar | Martín Soler
Por Martín Soler Redactor Judiciales
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Martín Lanatta, quien es juzgado en La Plata por la triple fuga del penal de máxima seguridad de General Alvear volvió a declarar en la tercera audiencia del juicio y dio el nombre de un policía platense a quien señaló como el autor material del triple homicidio narco de General Rodríguez. Además, pidió disculpas a los penitenciarios por la evasión y un tramo de la declaración tuvo un alto contenido político, en el marco de nuevos detalles de la fuga.

Junto a él son juzgados su hermano Cristian Lanatta, Víctor Schillaci y la suegra de éste, Susana Elvira Martínez, acusada de prestar colaboración para mantenerlos ocultos tras la fuga.

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El acusado declaró que tras la fuga al llegar a la localidad de Florencio Varela, vio en un auto al policía platense Maximiliano Martínez a quien señaló como el autor de las muertes de  Sebastián Forza (34), Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35), cuyos cadáveres fueron hallados el 13 de agosto de 2008 en General Rodríguez. Por ese hecho los hermanos Lanatta y Schillaci fueron condenados a perpetua, sentencia que se encuentra firme.

En esta causa se intentó vincular al exdiputado nacional Francisco De Narváez y al exjefe de Gabinete, Aníbal Fernández, pero nunca se hallaron evidencias para ninguno de los dos dirigentes políticos.

Luego de agradecer al periodista Jorge Lanata por la entrevista que emitió en su programa el 20 de julio de 2015 (en la que señaló al entonces candidato a gobernador bonaerense Aníbal Fernández como el ideólogo del triple crimen de General Rodríguez) explicó: “Lo que hice fue exponer a este delincuente ante la sociedad. No quería que sea Gobernador”. Además ratificó el contenido de toda la entrevista emitida por Canal 13.

Lanatta aseveró que trabajó para Fernández “y su mano derecha en el Registro Nacional de Armas, Andrés Meiszner” como un colaborador externo de la repartición que se encargaba de gestionar permisos para portar armas. “Cada uno lo cobraba diez mil dólares, hice portaciones a funcionarios y empresarios" por "pedido" del entonces Jefe de Gabinete nacional y afirmó que el dinero recaudado “iba para la corona, para Fernández”.

El juez Juan José Ruiz le consultó si había registro de sus dichos. “Lo escribí todo en cuadernos que ya tiene en su poder la Justicia”, dijo ante el asombro de los presentes en la sala de audiencias. Según el acusado, esos escritos están bajo la tutela judicial de la jueza federal María Romilda Servini y el fiscal Gerardo Pollicita.

En relación a la fuga del penal, Lanatta también apuntó contra Fernández, a quien sindicó como el “ideólogo”, con el objetivo de matarlos una vez fuera de la cárcel.

Lanatta reiteró que tras la entrevista televisiva, las autoridades penitenciarias del penal le dijeron: “Denunciaste a un funcionario y podés tener problemas”. Por ese motivo, según el acusado, él y sus compañeros de causa fueron aislados en el sector sanidad del penal. Durante varios meses recibieron las visitas de autoridades penitenciarias quienes les sugirieron la idea de la fuga para que graben un video desvinculando a Fernández del triple crimen de la efedrina “así se sacude las plumas y vuelve limpio a la política”, sostuvo el acusado que le habrían dicho en ese entonces.

Además involucró al exgobernador Daniel Scioli, al exministro de Justicia Ricardo Casal y la última jefa del Servicio Penitenciario Bonaerense, Florencia Piermarini. “Te quedas aislado porque es una cuestión política, Scioli le dijo a Piermarini que si llegás a levantar un teléfono (para dar notas a medios de comunicación) no sé qué pasa con vos. Nos están tirando de los huevos y la orden es de Casal”, aseguró Lanatta durante su declaración.

También apuntó a jefes penitenciarios como facilitadores de la evasión, entre ellos Mario Bolo, César Luis Tolosa, Manuel Guebara y Claudio Cardo, todos procesados (junto a Piermarini y al exsecretario de Política Criminal, César Albarracín) en la causa que investiga la trama política de la fuga que tuvo en vilo a todo el país desde el 27 de diciembre de 2015 y el 12 de enero de 2016, cuando fueron recapturados. También mencionó a Jorge Ariel Elicheheribetti, quien era sub jefe del penal.

Lanatta recordó que a la cárcel de General Alvear lo bautizaron “el penal K” porque en las elecciones de 2015 los penitenciarios indujeron el voto hacia el Frente Para la Victoria. “Para nosotros fue un alivio que Aníbal Fernández pierda la provincia de Buenos Aires”, detalló.

En otro pasaje de su relato, contó detalles de cómo fabricó el arma de juguete con el que amenazaron a los guardias para consumar la evasión. Utilizó un palo de escoba para simular el silenciador y restos de la pata de una mesa para el cuerpo del arma falsa, que pintó de negro con pintura que le facilitó un penitenciario. También reveló que se negaron a utilizar las "facas" que le proveyeron autoridades penitenciarias para consumar el escape.

En su extensa declaración el acusado se tomó unos segundos para pedir “disculpas” a los penitenciarios Luciano Labat, Delia Godoy, Ramiro Tolores y Ezequiel Dos Santos, a quien tomaron como rehenes durante el escape. A Labat lo golpearon en el rostro y dejaron maniatado.

Tras un cuarto intermedio declararon guardias penitenciarios del penal de General Alvear, quienes dieron detalles sobre cómo son los controles para evitar el ingreso de objetos no permitidos a esa cárcel de máxima seguridad.

Los testimonios fueron de relevancia para la defensa porque dieron cuenta que sin ayuda interna, las posibilidades de fuga de ese penal son prácticamente nulas. Para esa parte robustecen la hipótesis del auxilio penitenciario para la fuga, con el objetivo de asesinar a los ahora acusados.

El juicio continuará este viernes con el relato de más testigos.

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