Los hinchas todavía se estaban ubicando en la tribuna, cuando al unísono se fundieron en un solo y ensordecedor grito de gol. Es que Víctor Ayala sorprendió a propios y extraños un cabezazo en el área que terminó por clavarse en el fondo de la red.
Tan solo 40 segundos necesitó Gimnasia para marcar su primer tanto en la Superliga y ponerse en ventaja en el bosque platense. El lateral izquierdo Matías Melluso, envío un preciso centro para la cabeza del paraguayo. La pelota se desvió en el defensor Mauro Maidana y dejó sin reacción al arquero de Argentinos Juniors que nada pudo hacer para detener el disparo.
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