Las escuelas del departamento judicial de La Plata que sean blancos de amenazas de bombas seguirán aplicando el protocolo de evacuación vigente, ya que el fiscal Álvaro Garganta aclaró que la polémica resolución que había notificada a la Dirección General de Escuelas (en la que se establecía el desalojo solo ante el hallazgo de un artefacto explosivo) estaba dirigida a las fuerzas de seguridad a cargo de las inspecciones de los edificios educativos.
En ese contexto, el fiscal dio marcha atrás en lo dispuesto este jueves al asegurar que "para los casos de amenazas de explosivos en establecimientos escolares, de cualquier tipo, donde el único elemento probatorio que acredite la verosimilitud de esto sea la llamada recibida, esto es, que ni las autoridades, ni el personal, ni el alumnado ha percibido en el edificio ningún paquete, bulto u objeto extraño, no se ha visto ingresar o salir personas u automóviles ajenos al edificio y/o cualquier otra circunstancia excepcional; la actuación policial se limitará a convocar de inmediato a los técnicos de explosivos, a los fines de realizar una inspección sobre el lugar". En esa misma línea, Garganta indicaba que solo si los especialistas encontraran algún material que fuera necesario explotar se procederá entonces a realizar el usual perímetro y la evacuación del edificio.
En una nueva resolución, publicada este viernes, Garganta aclaró que “como no podría ser de otra manera es sin perjuicio, de las medidas y/o utilización de protocolos, que la Dirección de Escuelas a su digno cargo estime pertinente tomar ante estos eventos, en los establecimientos que resultan amenazados”. Voceros oficiales de la cartera educativa bonaerense confirmaron la resolución, tras verse involucrados en una polémica resolución de la que resultan ajenos.
La Plata ha sido víctima de los llamados desde los comienzos del ciclo lectivo. Los llamados han significado gastos millonarios para el estado, que moviliza agentes y vehículos cada vez que sucede uno de ellos, a lo que se suman varias decenas de allanamientos con pocos resultados. Tras las vacaciones el número de amenazas va en aumento y las autoridades parecen superadas por la situación.
EL MAPA DE LAS AMENAZAS DE BOMBA