Por Martín Soler
Por Martín Soler
“Mi relación con la víctima fue estrictamente de profesor a alumna”. En apenas 11 palabras, Pablo Oscar Fernández Garaygorta, exintegrante del cuerpo técnico de la Selección mayor y juvenil de hockey sobre césped (Las Leonas y Las Leoncitas) fue procesado por abuso sexual, pero intentó despegarse del hecho y aseguró que es víctima de una familiar, en represalia a una relación clandestina que mantuvo, en 2006, con la madre de la joven denunciante.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió su pronóstico para esta nueva semana en La Plata. Habrá días con máximas de 31°C y otros de 25°C.
Editorial Malisia terminó de recuperar su fachada colorida, tras el incidente con la Municipalidad de La Plata, que pintó por error de gris todo el frente.
Fernández Garaygorta está formalmente acusado de “abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y las circunstancias de su realización cometido por un encargado de la educación”, delito que tiene una pena en expectativa de 8 a 20 años de prisión y no es excarcelable. Si interrogatorio en la Unidad Funcional de Instrucción 6 de La Plata comenzó a las 9:29 horas y se retiró, esposado, a las 10:54. Con paso lento y vestido con equipo de joggin, su diminuta figura se perdió en los pasillos del edificio de 7 entre 56 y 57.
La víctima es asistida por la abogada Sofía Caravelos. La letrada reveló que su asistida tenía 14 años de edad al momento del hecho, ocurrido en 2005. El sospechoso, entonces, tenía 39 años.
Según la investigación los abusos sexuales habrían ocurrido en el campo de entrenamiento de hockey. Además la joven habría sido obligada a ir a la casa del agresor, donde también fue abusada sexualmente, siempre según la versión aportada por la víctima en el expediente y su abogada en declaraciones públicas.
El analista de videos de las selecciones nacionales de hockey aseveró que en sus treinta años de carrera docente hizo muchos campamentos deportivos con menores de edad y nunca tuvo problemas.
Además, subrayó que en los últimos nueve años integra el cuerpo técnico del seleccionado argentino de hockey de mayores y sub-21 y no tuvo objeciones ni quejas de nadie.
En su relato reveló que en 2006 mantuvo una relación clandestina con la madre de la denunciante y aseguró que la niña tenía problemas psiquiátricos. Reiteró en varias ocasiones que se trata de una venganza por ese amorío pasajero.
Durante otro pasaje de la declaración, el acusado reconoció que fue el profesor de educación física de la denunciante cuando era menor de edad.
“Pacu”, tal como le dicen en su círculo de amistades, trabajó como docente en un instituto de educación de gestión privada, cuyos fundadores y actuales propietarios son la familia de la denunciante. Propuso como testigo de descargo a la portera de la institución.
En otro tramo de su versión dijo “traigo a mi memoria que varias veces mientras yo estaba trabajando (…) la madre se acercaba y me traía tortas que ella denominaba afrodisíacas, eso generó un comentario generalizado y creo que hizo que la relación se diluya”, confiaron fuentes de la investigación a 0221.com.ar.
El acusado aseguró que, tras conocida la denuncia, “mucha gente” se acercó a manifestarle su apoyo y ofreció dar testimonio de concepto. También aclaró que en 2011 la madre de la denunciante llegó a la arena política de Brandsen por su recomendación, y se mostró molestos por las pintadas que aparecieron con la leyenda “Pacu violín”.
La defensa está en manos del letrado particular Héctor Ricardo Barrionuevo. Quien deberá esperar si el fiscal Marcelo Romero solicita convertir la detención en prisión preventiva, instancia que debe definir en juez de Garantías del caso. En la actualidad interviene Jorge Moya Panisello, magistrado que ocupa (como suplente) el juzgado de Garantías 2 de La Plata.
Romero tiene hasta treinta días corridos para solicitar la prisión preventiva. En caso de prosperar, el acusado llegará detenido al juicio oral, si es requerido y confirmado en todas las instancias del proceso.