Una salita llena en escombros, sillas y muebles convertidos en cenizas, paredes cubiertas de hollín. Así quedó el Jardín de Infantes Nº 946 de Los Porteños, luego del voraz incendio que dejó sin clases a más 80 nenes.
Una salita llena en escombros, sillas y muebles convertidos en cenizas, paredes cubiertas de hollín. Así quedó el Jardín de Infantes Nº 946 de Los Porteños, luego del voraz incendio que dejó sin clases a más 80 nenes.


El incendio en la subestación de Tolosa atravesará el debate, pero además el Concejo Deliberante tratará la creación de un sello para comercios históricos.
La casona de Brandsen destruida por un incendio tenía más de un siglo. Estaba ubicada en la localidad rural de Gómez y formaba parte de la Estancia Ipona.
Los docentes del establecimiento ubicado en 144 y 454 se encontraron con el panorama desolador cuando llegaron a cumplir con su trabajo. Libros quemados, mercadería y coloridos juguetes por el piso completaban la triste postal en el inicio de este martes.
"Cuando llegué había una guardia de la policía y aparentemente vieron cómo varias personas se iban corriendo por la parte de atrás del jardín", comentó Francisco, uno de los docentes en declaraciones a FM Cielo. Y agregó: "Media institución quedó destruida literalmente. Y no hay faltantes, solo la puerta de entrada fue violentada cuando ingresaron los bomberos".

El establecimiento funciona con dos salitas en el turno mañana y otras dos en la tarde, y las autoridades no saben cómo seguirán adelante. "Nos pusimos en contacto con el Consejo Escolar y también con la inspectora. Tendrán que asignarnos otro espacio para continuar con las clases hasta que se resuelva el tema edilicio", concluyó el maestro.
