Por Martín Soler
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Por Martín Soler
“Me hubiera gustado un camino de reflexión que hasta el juicio no había hecho y algún informe que indique que va a salir a recuperarse y no va a hacer más daño”. Contundente. Así se la notó a Carolina Piparo a la salida de la audiencia en la que estuvo, cara a cara, con un integrante de la banda que ejecutó la fatal salidera bancaria en La Plata y en la que perdió la vida su hijo, Isidro Buzali.

Tal y como estaba previsto, el ingreso de un frente de aire invernal derrumbó las temperaturas en La Plata, pero todo indica que subirán desde el lunes.
Aunque las subas no aparecen publicadas en el Boletín Oficial, las empresas de micros recibieron las notificación para aplicar una suba con un piso del 11%.
Miguel Ángel “Pimienta” Silva fue el “marcador” de la víctima dentro del banco Santander Río de 7 y 42, donde fue a retirar dinero para cumplir con el sueño de la casa propia antes del nacimiento de su bebé. En la esquina de 21 y 36 la balearon, le robaron el dinero y escaparon.
El condenado sufrió dos ACV en la cárcel y, según un informe médico oficial al que accedió 0221.com.ar, necesita la ayuda constante de otra persona para desplazarse, vestirse, comer a higienizarse. Además debe someterse a una rehabilitación física especial para intentar revertir las secuelas de los ataques. Parece un diagnóstico de la víctima, pero en realidad es de uno de sus victimarios.
Durante la audiencia desarrollada en el Tribunal Oral Criminal II de La Plata, los abogados Fabián Améndola y Silvia Petroff –representantes de Piparo- pidieron conocer las profundidades del alma de Silva y solicitaron una amplia pericia psicológica, para determinar si estaba arrepentido, o no, del hecho por el que fue condenado.
Cabe recordar que en la última audiencia del juicio oral, al momento de hacer uso de la palabra, Silva dijo estar "arrepentido" y agregó que "si lo hubiera podido evitar lo habría hecho".
“Lo que me hubiera gustado ver es un informe psicológico, él no hizo daño con su cuerpo, fue un organizador. Me hubiera gustado un camino de reflexión que, hasta el juicio oral, no había hecho y algún informe que indique que va a salir a recuperarse y no va a hacer más daño”, explicó la actual diputada provincial, quien también estuvo acompañada por su compañero de bloque, el periodista Guillermo Bardón.
Piparo aclaró que en cuanto al deterioro físico de uno de sus victimarios “yo estuve mucho peor que él, dependiendo de una persona para todo, entiendo por lo que está pasando”. Acto seguido, en una declaración lacerante expresó: “Tampoco me olvido que acá tendría que estar mi hijo, que iría a segundo grado. Él tiene una nieta que nació en la misma semana. Lo que le deseo es que vaya a su casa, que se recupere y que vuelva para cumplir la condena”.
Esa declaración no pasó desapercibido. Uno de los planteo técnicos de los abogados de la víctima tiene que ver con el cómputo de la pena. En ese camino solicitaron una “exclusión extraordinaria de prisión para que el tiempo de condena se detenga”. Es decir, mientras Silva esté en su casa con tratamiento médico, no hay cómputo de pena; pero una vez repuesto, debería volver a la cárcel a cumplir el resto de la sentencia de 24 años de prisión. Silva fue detenido en agosto de 2018, lleva casi ocho años, preso, sin sentencia firme. Aún le quedan 16 inviernos de encierro por delante.
El arribo del acusado a la sala de audiencias fue en silla de ruedas. Mostró una figura delgada y demacrada, muy distinta a la que tenía durante las cuantiosas y extensas audiencias de juicio oral en el año 2013, donde se veía un convicto robusto, fuerte, de mirada desafiante para marcar presencia ante el resto de la banda, pero que la dirigía constantemente al piso ante la presencia de testigos y acusadores.
Luego de cinco años del juicio oral, víctima y victimario volvieron a compartir un espacio en común. Ella dio detalles de cómo fue el encuentro. Silva “trató de expresar su dolor, le creo el dolor por su nieto y su familia”, describió Piparo en la previa de considerar que a los delincuentes “les cuesta mucho ver al otro, el daño que hicieron” y consideró que “la reflexión” es “el camino que tienen que hacer, el más importante”.
Pese al pedido de pericia psicológica y la exclusión especial del cómputo de pena, la legisladora aclaró que “no van a escuchar de mí, una víctima, decir ‘que se pudra y reviente en la cárcel’ no es mi espíritu, pero tampoco lo voy a abrazar”, recordó que ella estuvo “peor que él” luego del balazo en la cara y la pérdida de su hijos, pero la situación “mueve mi humanidad y entiendo que la cárcel no está preparado para hacer la recuperación que él necesita”.
Carolina no esperaba tener este tipo de audiencias de pedidos de ablandamiento en el cumplimiento de pena “a ocho años del asesinato” ella lo esperaba “para más adelante”, pero recalcó que no quiere “ser un obstáculo”.
Además se quejó de los tiempos judiciales y de la cantidad de vías recursivas (apelaciones y peticiones) que tienen las partes durante el proceso. Lo consideró “vergonzoso”. “La víctima y el delincuente nos perdemos entre tantos pasos, dos instancias es suficiente”, sostuvo.
“Esta cantidad de instancias es una vergüenza de ambos lados, que ellos no tengan condena firma y sigan apelando, y que además yo siga apelando, no tiene ‘goyete’, llevamos ocho años con este caso, con todas las causas que tiene la justicia para esclarecer”, se quejó la diputada provincial de Cambiemos.
Por su parte el fiscal Marcelo Romero dijo a este medio que durante la audiencia acompañó el pedido de la defensa de Silva de un arresto domiciliario o excarcelación extraordinaria por considerar que las cárceles de la provincia de Buenos Aires no cuentan con la infraestructura sanitaria acorde para tratar la patología del convicto.
“También acompañamos la postura” de Piparo en relación al pedido de informes “psicológicos y psiquiátricos para poder llegar a una resolución debidamente fundada”.